«Cuando acecha la maldad», de Demian Rugna, va camino a superar los 100 mil espectadores y convertirse en la segunda película nacional más vista en el año, después de «La extorsión», filme protagonizado por Guillermo Francella.
Haciendo historia
El cine de terror argentino tiene una larga y rica trayectoria (reconstruida por “Otra película maldita”, notable documental de Albert Fasce y Mario Varela el documental) y una presencia muy importante en el Festival Buenos Aires Rojo Sangre (una muestra muy popular cuya 24a. edición se desarrollará del 23 de noviembre al 3 de diciembre en el Multiplex Belgrano y en El Cultural San Martín).
Desde clásicos del género como “El extraño caso del hombre y la bestia” (1951), de Mario Soffici, o títulos ligados también al melodrama y al policial como “El vampiro negro” (1952), de Román Vignoli Barreto; o “Si muero antes de despertar” (1952), de Carlos Hugo Christensen; hasta los múltiples aportes tanto en cine como en televisión del gran Narciso Ibañez Menta, pasando por las filmografías de cineastas más recientes como Pablo Pares, los hermanos Ramiro y Adrián García Bogliano, Daniel de la Vega, Ezio Masa, Gonzalo Calzada, los hermanos Luciano y Nicolás Onetti, Hernán Moyano, Fabián Forte, Cristian Ponce y también de talentosas mujeres con muy buenos aportes como Tamae Tarateguy, Laura Casabé, Laura Sánchez Acosta, Jimena Monteoliva y Lucía Vassallo, el terror argentino -disponible en varios casos en el servicio de streaming Netflix y sobre todo en la plataforma pública Cine Ar Play– intenta hacer honor a su rica tradición y consolidar un público y un mercado que exceda el marco del nicho minoritario de unos pocos entusiastas para convertirse en una auténtica pasión de multitudes.


