En una entrevista concedida al programa #NoSeDesesperen de Radio 10, conducido por el periodista Marcos, la diputada nacional por Unión por la Patria, Sabrina Selva, brindó un análisis crítico sobre la política exterior y económica de la administración central en una fecha de fuerte carga simbólica para el país. Desde Tierra del Fuego, donde participó de la tradicional vigilia de los excombatientes, Selva remarcó que su presencia responde a una agenda parlamentaria que busca «no solo reivindicar la soberanía sino ejercerla», vinculando directamente el reclamo territorial con la realidad social de la provincia.
Crisis industrial y el ejercicio de la soberanía
La legisladora vinculó la defensa de las Islas Malvinas con la protección del tejido productivo en la provincia más austral del país. En un contexto de retracción económica, Selva informó sobre la visita a establecimientos productivos afectados por las políticas de ajuste, señalando que la región atraviesa un periodo crítico por la «pérdida de empleo» y la situación de vulnerabilidad de «140 familias en la calle» tras el cierre de una fábrica local. Para la diputada, la soberanía se defiende con presencia territorial y desarrollo industrial, aspectos que hoy se encuentran bajo tensión.
La figura de Thatcher y la «desmalvinización»
Uno de los puntos más agudos de la entrevista fue la caracterización del posicionamiento ideológico del presidente Javier Milei frente al conflicto del Atlántico Sur. Selva sostuvo con firmeza que el país se encuentra ante un «Gobierno que no se enorgullece de ser argentino», fundamentando su crítica en la admiración manifiesta del mandatario hacia la ex primera ministra británica Margaret Thatcher. Según la diputada, el Ejecutivo nacional «reniega del patriotismo» al reivindicar a quien considera la figura más nefasta del conflicto bélico de 1982.
Disociación política y denuncias de corrupción
El análisis de Selva también abordó la brecha entre la identidad cultural argentina y la conducción política actual. La legisladora planteó la existencia de un «presidente muy disociado de la realidad», lo que genera una desconexión con una sociedad que mayoritariamente empatiza con la causa Malvinas. Sin embargo, advirtió que la imagen de invulnerabilidad del mandatario comienza a erosionarse. La diputada enfatizó que la figura de un líder «omnipotente… se empieza a esmerilar sobre todo por los actos de corrupción» que salpican al entorno más cercano de la Casa Rosada, incluyendo al Jefe de Gabinete y a la Secretaría General de la Presidencia.

