El Senado sancionó la Ley de Modernización Laboral en una sesión marcada por denuncias de inconstitucionalidad. La norma habilita el banco de horas y un fondo de despidos financiado con recursos previsionales.
El Senado de la Nación convirtió en ley el proyecto de Modernización Laboral impulsado por el Poder Ejecutivo. Tras una extensa jornada de casi 12 horas, la Cámara Alta ratificó los cambios de Diputados con 42 votos positivos, 28 negativos y 2 abstenciones. La iniciativa regresó al recinto luego de que en la Cámara Baja se eliminara el artículo 44, referido a las licencias médicas.
A pesar de la exclusión de dicho artículo, la ley mantiene una estructura que la oposición califica como regresiva. Según la información de la Comunicación Institucional del Senado de la Nación, la norma busca reducir la litigiosidad, aunque diversos sectores advierten que solo aumentará la precariedad laboral. En consecuencia, el debate quedó envuelto en acusaciones de irregularidades reglamentarias para forzar la sanción.
José Mayans: «Nació mal y termina mal»
El senador José Mayans, jefe del bloque Justicialista, denunció un «tratamiento exprés» que impidió un análisis profundo de una norma que afecta a millones de argentinos. El legislador formoseño fue categórico al señalar que el oficialismo violó el reglamento interno para obtener los despachos de comisión necesarios. Además, sostuvo que el proyecto fue redactado por estudios de abogados vinculados a intereses empresariales en contra del pueblo.
Durante su discurso, transmitido por el canal oficial Senado Argentina, Mayans alertó sobre la pérdida de la vida digna del trabajador. El senador enfatizó que la ley rompe el equilibrio histórico de las ocho horas de descanso y educación. Por todo esto, Mayans sentenció: «Esta ley va derecho al conflicto judicial; nació mal y termina mal».
Mariano Recalde y la sombra de la «Ley Vanelco»
Por su parte, el senador Mariano Recalde calificó a la normativa como una «ley gigante y monstruosa» que modifica 28 leyes y deroga otras 11. El legislador advirtió que el nuevo esquema permite jornadas de hasta 12 o 14 horas mediante el sistema de «banco de horas», eliminando de facto el cobro de horas extras. Asimismo, comparó este proceso con las reformas flexibilizadoras de los años 90 y la caída del gobierno de la Alianza.
Un punto central de su crítica fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al que definió como un «curro» para estatizar deuda privada. Recalde denunció que este fondo utiliza recursos que deberían ir a los jubilados para facilitar despidos gratuitos por parte de las empresas. El senador concluyó su intervención afirmando que: «Es una ley que desprotege por donde se la mire».
Jorge Capitanich: Precarización y estancamiento
El senador Jorge Capitanich aportó una mirada macroeconómica sobre el impacto negativo de la reforma en el mercado laboral formal. El legislador chaqueño argumentó que la ley no soluciona el problema de la informalidad, sino que profundiza la precarización. Además, señaló que en un contexto de avance tecnológico e inteligencia artificial, la norma debilita la representación sindical frente a las grandes plataformas.
Capitanich propuso alternativas como incentivos digitales y eliminación de contribuciones para microempresas, pero estas fueron ignoradas por el oficialismo. Por otro lado, advirtió que la pérdida de recursos para provincias y municipios podría generar crisis fiscales y sociales graves. En su cierre analítico, el senador sostuvo que: «Esta reforma laboral va a impactar negativamente en el empleo… va a precarizar el trabajo».

