Confinada en su departamento de 200 metros cuadrados en la Ciudad de Buenos Aires mientras cumple una condena de seis años de prisión domiciliaria por irregularidades en obras viales de Santa Cruz, Cristina Fernández de Kirchner brindó su primera entrevista a un medio internacional desde su sentencia.
En diálogo con el periódico estadounidense The Washington Post, la exjefa de Estado situó el porvenir de la política argentina en un marco internacional más amplio. Al evaluar la escena continental, sentenció: «Paradójicamente, el hombre que ha hecho todo para ayudar a los gobiernos de derecha a ganar en América Latina perderá las elecciones en su propio país».
Para la titular del Partido Justicialista, un traspié legislativo de Donald Trump y los republicanos en las elecciones de medio término en Estados Unidos debilitará el respaldo político a los liderazgos conservadores de la región, entre ellos el de Javier Milei. En esa línea, remarcó que «la historia no se escribe en líneas rectas; hay avances y retrocesos, pero los pueblos siempre vuelven».
La apelación ante la ONU y la estrategia judicial calcada de Lula
El andamiaje legal de la exmandataria apunta a despejar el terreno electoral para una eventual contienda. Junto a su abogado Rafael Valim —quien asesoró al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva tras sus 580 días en prisión antes de la anulación de sus causas—, presentó una petición formal ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
La presentación sostiene que los tribunales argentinos violaron garantías del debido proceso y bloquearon el acceso a pruebas determinantes. Valim precisó que la prioridad absoluta del reclamo es la restitución plena de los derechos políticos de Kirchner y la revocación de la inhabilitación perpetua para ejercer la función pública.
Aunque las resoluciones de la ONU carecen de atribuciones directas para anular sentencias locales, el Estado argentino está jurídicamente sujeto al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Ante la acusación de haber encabezado una trama de sobornos de la que resultó absuelta, la expresidenta rechazó los cargos y sentenció: «Díganme dónde puse la plata; si la hubiera robado estaría libre porque habría podido comprar al sistema judicial argentino, porque son corruptos».
Tensión en las provincias: del ajuste de Milei al armado electoral 2027
El tablero político nacional exhibe un escenario de paridad e incertidumbre que impacta de lleno en las provincias y en el reordenamiento del justicialismo en el interior. Mientras Javier Milei enfrenta reclamos por recortes presupuestarios en áreas públicas como la educación, las mediciones de opinión pública sitúan a ambos dirigentes con niveles de aprobación cercanos al 30%.
Kirchner admitió desajustes económicos en el período 2019-2023, cuando la inflación trepó al 211% y la pobreza al 40% bajo la fórmula con Alberto Fernández. «Hubo una ruptura en la cultura del trabajo: quienes trabajaban ocho horas, soportaban jefes y largos viajes ganaban lo mismo o menos que vecinos que recibían transferencias del Estado», explicó.
No obstante, puntualizó que la política de desregulación cambiaria y contracción del gasto del actual gobierno nacional derivó en un repunte de la pobreza y un incremento del desempleo que golpea a las economías familiares. Frente a una oposición que aún no consolida un liderazgo unificado, la dirigente de 73 años ratificó que evaluará una postulación presidencial en 2027, desafiando el esquema de aniquilación mutua entre sectores y proponiendo una alternativa creíble frente al endeudamiento y la pérdida de ingresos.

