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Presidente de Uruguay viajó en el yate de un empresario argentino ligado a la dictadura militar

Luis Lacalle Pou, acompañado por su esposa, arribó este viernes al puerto de Punta del Este donde, junto al intendente de Maldonado y varios técnicos de su gabinete, así como algunos ministros, se embarcaron para visitar la Isla de Lobos, al Sur de la península.

Enrique Antía, desde el periodo anterior de gobierno esboza la idea de desarrollar un proyecto turístico que potencie los atractivos de la isla, mediante visitas guiadas por técnicos donde se ponga de relieve la historia de las loberías, y los naufragios en la región, entre otros aspectos, informó Maldonado Noticias.

Según el sitio UyPress, las autoridades viajaron en el yate Black Beauty, que fuera propiedad del empresario azucarero argentino, Carlos Pedro Blaquier, quien reside temporalmente en Punta del Este. Ex propietario del Black Beauty y otros seis yates amarrados hace años en el puerto del balneario, es un empresario estrechamente vinculado a la dictadura argentina y está procesado por la desaparición en 1976 de 20 de trabajadores de su ingenio azucarero en Jujuy.

Blaquier es un emblema de la responsabilidad empresarial en las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Tiene 94 años y presenta un deterioro cognitivo severo. Por años logró esquivar el banquillo y contó con la ayuda de la Cámara de Casación y la Corte Suprema. La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación evalúa pedir el juicio político a los magistrados responsables de la demora.

El 13 de diciembre pasado, Blaquier llegó a la sede del Cuerpo Médico Forense (CMF), acompañado por su hijo y en silla de ruedas, para hacerse un estudio presencial después de que el Tribunal Oral Federal de Jujuy, que tiene sus dos causas elevadas a juicio, así lo ordenara. Le habían hecho un peritaje telemático pero los peritos de la querella y del Ministerio Público Fiscal pidieron verlo en persona.

Recién en 2012, un juez que no era de la jurisdicción, Fernando Poviña, se atrevió a procesar a Blaquier. Lo hizo en dos causas. La primera incluyó tres secuestros ocurridos en los primeros días del golpe. Uno de los secuestrados fue el médico y exintendente Luis Arédez, esposo de Olga Márquez, emblema de la denuncia contra Ledesma. La segunda causa estuvo centrada en lo sucedido con 20 personas que fueron secuestradas entre el 20 y 27 de julio de 1976 en lo que se conoció como las Noches de los Apagones, cuando el corte de suministro eléctrico permitió que las fuerzas de seguridad -que usaban los transportes que proveyó la empresa- se llevaran a decenas de personas. Los secuestrados pasaron por el centro clandestino de detención que funcionó en la hostería de Guerrero. Algunos desaparecieron, otros fueron liberados y otros incluso pasaron a prisiones remotas del lugar, como la Unidad 9 de La Plata.

El reclamo por la resolución de la causa Blaquier fue una de las banderas de organismos y defensores de derechos humanos durante los últimos años. La querella de HIJOS Jujuy insistió una y otra vez para que se resolviera la situación de Blaquier. La Secretaría de Derechos Humanos se sumó tan pronto como Alberto Fernández asumió y designó a Pietragalla Corti al frente del área. El ministro de Justicia, Martín Soria, en su visita reciente al máximo tribunal les enrostró a los supremos que habían dormido ésta y otras causas de lesa humanidad, lo que podría derivar en sanciones internacionales para la Argentina, informó el matutino bonaerense.

Fuente: www.saltograndeextra.com

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