Historia

El «Che», a 92 años del nacimiento de un hombre imprescindible

Hoy cumpliría 92 años Ernesto «Che» Guevara, el argentino-cubano símbolo de todos los tiempos. El hombre de la ideas, la acción y la revolución.

Ernesto Rafael Guevara de la Serna, conocido mundialmente como «El Che», fue un médico argentino que hizo la revolución, un soñador, un distinto, el amigo de Fidel Castro, el hombre que puso el cuerpo en pos de sus ideales y dio la vida por ellos. Nació en Rosario, provincia de Santa Fe, el 14 de junio de 1928, en el seno de una familia acomodada.

A causa de su asma prematura su familia se mudó a Alta Gracia en la provincia de Córdoba, donde funciona actualmente su casa museo. Esos aires serranos calaron hondo en aquel joven que más tarde se mudaría a Buenos Aires para comenzar sus estudios de Medicina.

De espíritu inquieto y aventurero, en 1953 emprendió un viaje introspectivo por Perú, Ecuador, Venezuela y Guatemala donde fue testigo de la pobreza y las desigualdades que atravesaban esas poblaciones, altamente castigadas por el capitalismo norteamericano.

Fue en esa travesía latinomericana donde el «Che» se inclinó de lleno a los reclamos y manifestaciones que realizaban diferentes agrupaciones y movimientos contestatarios. Después de aquella experiencia, eligió al marxismo como su bandera.

En 1955 un viaje a México cambiaría su destino para siempre, cuando coincidió con Fidel y Raúl Castro, dos jóvenes idealistas que preparaban una acción revolucionaria en Cuba y con quienes hizo buenas migas desde un principio. Se unió a aquella misión como médico y desembarcó con ellos en «la isla», en 1956.

Murió muy joven, en batalla en la localidad de La Higuera (Bolivia), el 9 de octubre de 1967, ejecutado a manos de Mario Terán Salazar, un exsoldado retirado.

En 1997 sus restos fueron localizados, exhumados y trasladados a Cuba, donde fueron enterrados con todos los honores y donde descansan en un mausoleo en la ciudad de Santa Clara, ubicada en el centro de la Isla.

  • EL «CHE» MÉDICO

Después de abandonar la carrera de Ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba y acudir al llamado de su abuela paterna, Ana Lynch, con quien mantenía un lazo inquebrantable, se inscribió en la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Así nacía el capítulo del «Che» médico, título que obtuvo el 11 de abril de 1953.

En su primer año de estudio en la Facultad de Medicina rindió tres materias: Anatomía Descriptiva, Parasitología y Embriología, obteniendo las calificaciones de «bueno», «bueno» y «aprobado» respectivamente. No es un alumno sobresaliente; su cabeza, por aquel entonces, está más ocupada en el conflicto por el que atraviesan sus padres que en la obtención de un título universitario. Pasa horas encerrado leyendo literatura. A sus estudios le dedica solo el tiempo necesario como para aprobar las materias que iba cursando.

  • DISCURSO HISTÓRICO ANTE LA ONU

Fue histórica la participación de Ernesto «Che» Guevara ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 11 de diciembre de 1964. Dejó atónitos a los presentes con sus conceptos bien definidos y con el foco siempre en la paz y en los conflictos mundiales. Sus frases más celebradas fueron:

«Mientras los pueblos económicamente dependientes no se liberen de los mercados capitalistas y, en firme bloque con los países socialistas, impongan nuestras relaciones entre explotadores y explotados, no habrá desarrollo económico sólido».

«Debe respetarse la integridad territorial de las naciones y debe detenerse el brazo armado del imperialismo, no menos peligroso porque solamente empuñe armas convencionales».

«Nuestros ojos libres se abren hoy a nuevos horizontes y son capaces de ver lo que ayer nuestra condición de esclavos coloniales nos impedía observar; que la ‘civilización occidental’ esconde bajo su vistosa fachada un cuadro de hienas y chacales».

  • ALEIDA MARCH, UN AMOR REVOLUCIONARIO

«Evocación» es el título del libro que escribió Aleida March, última compañera del «Che», quien se inició en la lucha revolucionaria casi a escondidas, escapando de su casa, ocultando su vocación de lucha y profundizando sus convicciones socialistas.

Precisamente, es en el campo de batalla cuando conoce a Guevara y donde empieza una relación de amor revolucionario. En esta publicación, realizada por la Casa de las Américas, ella se encarga en aportar una visión diferente del «Che», del hombre que acompañó en la lucha y en la vida. En sus primeras páginas, Aleida March comenta cómo se inició todo:

«Es difícil de explicar porque me sentía ‘combatiente’. Esa palabra expresaba en síntesis cuánto sentíamos los que estábamos dispuestos a cambiar el estado de las cosas, basándonos en la mucha confianza y la fe que depositamos sin reservas en Fidel y en la disposición que teníamos de luchar para borrar, de una vez por todas, el oprobio y la degradación moral en los que nos habían sumido en aquella caricatura de República que tanto costó al pueblo de Cuba».

  • «EL CHE NO ES UNA FIGURA DEL PASADO, SINO DEL PRESENTE»

El historiador y escritor argentino Pacho O´Donnell publicó una biografía sobre Guevara en 2017, «Che, luchar por un mundo mejor», al cumplirse cincuenta años de su fusilamiento.

En una entrevista, brindada a La Izquierda Diario, el escritor reconoce que «El «Che» es una figura que está viva. Sus contemporáneos Jrushchov, De Gaulle, Kennedy, Mao están en los libros o en los documentales pero en las calles, en cualquier protesta o manifestación que haya en Yemen, en Turquía o en Ecuador ahí está el Che en pancartas en remeras. Inclusive en nuestro país en las concentraciones hay organizaciones y partidos que llevan su nombre y su imagen. Es decir, el Che no es una figura del pasado sino del presente, a mí me ha motivado a seguir trabajando, buscando documentos y sabiendo más de él, haciendo entrevistas que no había realizado antes».

  • EL «CHE» Y FIDEL

Relación inolvidable si las hay. El líder cubano y el médico argentino fundaron las bases de una amistad tan sólida como compleja.

En su libro, O’ Donnell se refiere a este binomio: «Creo que el Che y Fidel se amaron profundamente, nunca perdieron el afecto y la admiración recíproca que tenían. Fidel era un gran político, el Che era un idealista, no sabía lo que era esperar, no sabía lo que era tranzar.Por ejemplo, desarrolló un fuerte antagonismo con la Unión Soviética. En un congreso en Árgel, él hace una crítica muy dura contra la Unión Soviética por el trato que ésta le da a los países de su órbita, el detonante es que le cobra intereses a China por los préstamos que le ha dado. Cuando vuelve a La Habana, Fidel está esperándolo en el aeropuerto y le dice algo así como “Che, no se puede estar en contra de Washington y Moscú al mismo tiempo”, esa es una escena muy reveladora. En ese momento el Che pasa a la clandestinidad, nunca más está en superficie. El Che muere perseguido por la CIA y por la KGB, el Che estaba perturbando los acuerdos de la Guerra Fría».

«Aprendimos a quererte desde la histórica altura donde el sol de tu bravura le puso cerco a la muerte. Aquí se queda la clara, la entrañable transparencia, de tu querida presencia, comandante ‘Che’ Guevara», señala la canción emblema que le escribió el músico cubano Carlos Puebla.

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