El presidente cubano acusó a Washington de profundizar el bloqueo y agradeció a la Unión Africana por condenar las sanciones. También rechazó la inclusión de la isla en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció lo que calificó como un “intento brutal” de Estados Unidos por “asfixiar energéticamente” al pueblo cubano. Sus declaraciones se produjeron en el marco de un nuevo pronunciamiento internacional contra el bloqueo que pesa sobre la isla.
A través de un mensaje público, el mandatario agradeció a los jefes de Estado africanos por respaldar una resolución que condena las sanciones económicas y exige la exclusión de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Respaldo africano y condena al bloqueo
La Unión Africana aprobó, por decimoséptima vez consecutiva, una resolución que rechaza el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington. El documento también solicitó retirar a Cuba de la lista unilateral de Estados que supuestamente patrocinan el terrorismo.
En ese contexto, Díaz-Canel sostuvo que el valor del respaldo africano “es mayor en estos tiempos”. Además, remarcó que la presión estadounidense busca profundizar la crisis energética que atraviesa la isla. Según expresó, estas medidas afectan directamente a la población.
Mientras tanto, el Gobierno cubano reiteró que considera arbitraria la designación en la lista de terrorismo. Desde La Habana insisten en que las acusaciones carecen de sustento y forman parte de una política de hostigamiento sostenida durante décadas.
Nuevas tensiones con Washington
Por otra parte, el presidente estadounidense Donald Trump firmó el 29 de enero una orden ejecutiva que declaró la “emergencia nacional” ante lo que definió como una “amenaza inusual y extraordinaria” por parte de Cuba. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con países hostiles y de permitir presuntas actividades que afectarían la seguridad regional.
A partir de esa medida, Washington anunció aranceles a los países que vendan petróleo a la nación caribeña. También advirtió sobre posibles represalias para quienes contravengan la orden ejecutiva. Sin embargo, Trump reconoció contactos con La Habana y manifestó su intención de explorar un eventual acuerdo.
En respuesta, Díaz-Canel afirmó que Cuba es “una nación libre, independiente y soberana”. Asimismo, aseguró que el país no agrede a otras naciones y que defenderá su integridad territorial. Sus palabras se dieron en medio de un embargo que supera las seis décadas y que, según el Gobierno cubano, fue reforzado con nuevas medidas coercitivas.

