El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, asistió este miércoles a su primera sesión informativa en la Cámara de Diputados de la Nación, en un clima de extrema tensión y con una puesta en escena que buscó compensar con mística oficialista las graves acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito y negociaciones incompatibles que pesan sobre él.
Bajo los acordes de Eye of the Tiger y con el respaldo presencial de Javier Milei —quien se retiró antes de que comenzaran las preguntas—, Adorni ensayó una defensa que osciló entre la victimización y el refugio en la esfera privada para evitar dar detalles sobre su incremento patrimonial.
La brecha entre el «relato» y el bolsillo
La diputada Julia Strada (UxP) fue la encargada de contrastar el discurso de «prosperidad» oficial con los datos del INDEC. Strada cuestionó la validez de los informes de la Jefatura de Gabinete, calificándolos de contener «datos truchos» sobre el empleo y el salario real. Según la legisladora, mientras el Gobierno celebra una supuesta recuperación, la realidad territorial muestra caídas drásticas: un 45% menos de consumo de pan en la provincia de Buenos Aires, y retrocesos significativos en carne de vaca (9%) y leche.
«Dejen de vender humo y de pelearse con la realidad», sentenció Strada, señalando que el plan económico parece basarse en destruir empleo registrado (250.000 puestos menos reconocidos por el propio Ejecutivo) para reemplazarlos por altas de monotributo que no garantizan ingresos dignos.
Viajes VIP y gastos en efectivo: el foco en el patrimonio
El momento de mayor exposición para Adorni llegó con las intervenciones de Rodolfo Tailhade (UxP) y Esteban Paulón (Prov. Unidas), quienes detallaron una serie de gastos y movimientos que no coinciden con los ingresos declarados del funcionario. Tailhade enumeró viajes familiares a Aruba, Bariloche (Llao Llao) y Río de Janeiro, todos realizados en un lapso de seis meses durante 2024 y, presuntamente, pagados en efectivo. «Fueron 35 días de vacaciones VIP en solo seis meses. ¿Cómo generó el efectivo suficiente?», preguntó el diputado, subrayando que estos gastos no guardan relación con su declaración jurada ni con sus ingresos previos como vocero.
Además, se denunció el uso indebido de recursos públicos para el entorno familiar de Adorni:
- Custodia policial para su esposa: Según Tailhade, Bettina Angeletti cuenta con tres equipos de custodia de la Policía Federal que la acompañan a actividades personales como ir a la manicura o a bares en Palermo hasta la madrugada.
- Viajes oficiales bajo sospecha: Se cuestionó el uso de tarjetas corporativas para alojamientos en hoteles de lujo como el Trump National en Miami y el Langham en Nueva York durante viajes oficiales.
¿Diferentes varas éticas?
Por su parte, el diputado santafesino Esteban Paulón puso en duda la integridad del «Estado basado en la ética» que declama Milei. Paulón comparó la celeridad para pedir renuncias en otros casos (como Carlos Frugoni por bienes no declarados en Miami) con la protección que el entorno presidencial brinda a Adorni y a otros funcionarios con situaciones análogas en sus declaraciones juradas.
La respuesta de Adorni fue lacónica: afirmó que su patrimonio es una cuestión de «índole personal» y que no renunciará. Sin embargo, desde el federalismo y la representación provincial, legisladoras como la entrerriana Blanca Osuna advirtieron que las explicaciones fueron un «show» y que el gran ausente en este proceso sigue siendo el Poder Judicial, que debe investigar de oficio estas inconsistencias.
La sesión dejó una imagen de un Gobierno abroquelado en la defensa de sus propios privilegios, mientras los indicadores sociales que afectan a las provincias continúan en caída libre. Adorni se fue del recinto sin responder cómo un funcionario público puede sostener un nivel de vida de alta gama con ingresos que, en sus propias palabras de campaña, pertenecían a la denostada «casta«.

