Participación restringida y presión extranjera en el debate por los Glaciares
En el marco de las audiencias públicas por la reforma de la Ley de Glaciares en Argentina, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, realizó una dura intervención denunciando la injerencia de intereses externos en la política ambiental nacional. Según la información publicada por la agencia teleSUR bajo la autoría de teleSUR-cc – JB, el activista aseguró que «por presión del Gobierno de Estados Unidos se quiere ingresar empresas a imponer esta ley de Glaciares». Esta declaración sitúa la reforma no como una actualización técnica, sino como un movimiento geopolítico orientado a facilitar el acceso de capitales extranjeros a recursos críticos.
📢 “HAY QUE ESCUCHAR AL PUEBLO”
🧊 El Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel participó en la audiencia pública por los glaciares.
📌 La primera jornada arrancó a las 10hs en medio de críticas opositoras y de expositores.
📋 Se anotaron más de 100 mil personas, pero solo podrán… pic.twitter.com/KvZ3wXcDNM
— EcoNews en español (@econewsES) March 25, 2026
La legitimidad del proceso consultivo fue uno de los puntos más críticos de su exposición ante la Cámara de Diputados. Pérez Esquivel cuestionó que, de los más de 100.000 ciudadanos inscriptos para dar su testimonio, solo se permitiera hablar a una minoría ínfima. Sobre este punto, el referente de derechos humanos sentenció: “es inaceptable para la democracia que en una audiencia pública que solo se le otorgue la palabra al 0,5%”.
El agua como derecho humano frente a la lógica de mercado
El debate sobre los glaciares no solo afecta al ecosistema de alta montaña, sino que pone en juego la disponibilidad de agua dulce para las poblaciones. Pérez Esquivel enfatizó que la naturaleza del recurso es incompatible con su mercantilización, especialmente en un contexto de crisis climática global. En este sentido, afirmó taxativamente que “el agua no es una mercancía, es un derecho que no se le puede quitar al pueblo”.
La reforma propuesta ocurre en un momento de fuerte expansión de proyectos vinculados al litio y al cobre, sectores considerados estratégicos para la transición energética. No obstante, el Nobel advirtió que la priorización de estos negocios sobre la protección ambiental constituye una “violación sistemática del derecho del pueblo”.
Invisibilización de pueblos originarios y riesgos ambientales
La intervención también puso el foco en las comunidades que habitan los territorios afectados por los proyectos mineros. El activista recordó que el Estado tiene obligaciones internacionales incumplidas, como el Convenio 169 de la OIT y el Acuerdo de Escazú. Al referirse a la situación de estas poblaciones, denunció: “nos olvidamos de los hermanos indígenas… son culturas que se están marginando”.
Finalmente, el análisis crítico de la situación incluyó una advertencia sobre la sostenibilidad de la vida en las regiones afectadas por la megaminería. La flexibilización de los controles en zonas glaciares y periglaciares podría desencadenar daños irreversibles en la salud pública. Sobre el impacto en los territorios ancestrales, Pérez Esquivel concluyó advirtiendo que, ante el avance de las políticas extractivas, “está en juego su cultura”.

