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La costa de Río Negro, uno de los mejores escenarios del mundo para deportes de viento

Se trata de las playas ubicadas en el balneario El Cóndor y el Camino de la Costa.

Las fuertes corrientes de aire y las olas de calidad frente al balneario El Cóndor y el Camino de la Costa, en Río Negro, hacen de sus playas uno de los escenarios naturales más importantes del mundo para practicar deportes de viento, con numerosos turistas que llegan para practicar carrovelismo, kitesurf, surf, windsurf, parapente y kitebuggy.

El Parque de Viento, ubicado en la playa Fernando Erica, es uno de los sitios ideales para kitesurf o kiteboarding durante todo el año, a raíz de las fuertes corrientes de aire que allí se generan, y que se conjugan con potentes ráfagas marítimas y grandes olas.

La práctica de estas disciplinas se pueden realizar en forma profesional, para lo que se necesita fuerza, resistencia y coordinación, o de manera recreativa por personas de cualquier edad.

  • KITESURF

El kitesurf, un deporte de navegación que combina el surf con el parapente, en este sitio permite realizar saltos de hasta diez metros de altura y 50 de largo y alcanzar velocidades que llegan a los 80 kilómetros por hora.

Marcelo Ruiz, instructor de kitesurf en el Parque de Viento, destacó que «esta disciplina es segura y por eso atrae a los visitantes, que pueden disfrutar de sentir adrenalina en un marco paisajístico increíble».

  • CARROVELISMO

La zona, en jurisdicción de Viedma, también cuenta con un circuito para carrovelismo, desarrollado en una planicie de arena con pequeños desniveles, donde se separan el mar y la playa.

Las jornadas con vientos predominantes del este permiten navegaciones de unos cinco kilómetros, que van desde el Pescadero hasta la segunda bajada El Faro.

Ruiz subrayó que «los vehículos todo terreno pueden acceder a estas playas, lo que facilita el traslado de los equipos hacia el Parque de Viento».

El Espigón, ubicado en una playa con una gran piedra que se adentra en el mar, es el lugar elegido por los surfistas porque asegura olas de calidad de entre uno y dos metros, más allá de las mareas.

Las rompientes generan un abanico de formas, fuerza, empuje y trayectoria del agua en un ambiente resguardado de los vientos, que lo hace accesible a surfistas con distintos niveles de aprendizaje.

  • PARAPENTE

La práctica de parapente encuentra en la zona cercana al balneario El Cóndor un lugar muy adecuado, debido a que los vientos y sus direcciones son constantes.

La zona para transitar en parapente es el acantilado que se extiende desde el balneario El Cóndor hasta la localidad de San Antonio Este, a más de 200 kilómetros.

 

Se puede elegir dónde volar según la dirección del viento, que en el periodo estival se caracteriza por la brisa marítima a partir del mediodía, pero la actividad se puede desarrollar durante todo el año, aunque se lo hace con más frecuencia en primavera, verano y parte del otoño.

Estas playas también son adecuadas para la práctica de kitebuggy, que consiste en arrastrar con la fuerza del viento a un pequeño carrito de tres ruedas, con un solo tripulante, mediante un barrillete de gran tamaño.

Los turistas que llegan a Viedma para practicar deportes de viento también pueden disfrutar de sus playas, de la naturaleza agreste, de sus vestigios históricos y de su identidad cultural.

La villa marítima El Cóndor también cuenta con un apostadero de lobos marinos y varios espacios para practicar pesca deportiva, safaris fotográficos y avistamiento de fauna marina y terrestre.

Andrés Papáttico, integrante de la Dirección de Acciones Promocionales del Ministerio de Turismo, Cultura y Deportes de Río Negro, señaló que «nuestro circuito Recreativo e Histórico-Ribereño, en un recorrido de cinco kilómetros por la costanera, permite conocer los principales balnearios, las zonas de actividades deportivas y sitios históricos de importancia nacional».

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