Julio De Vido, exministro de Planificación de la Nación, debió ser trasladado de urgencia desde el penal de Ezeiza hacia el Hospital Interzonal de la misma localidad tras presentar complicaciones cardíacas. La información, consignada originalmente por la Agencia Noticias Argentinas (NA) y el diario Crónica, detalla que el exfuncionario, condenado por la Tragedia de Once, sufrió una “fuerte y prolongada arritmia” que obligó a la intervención del Servicio Penitenciario Federal.
Un traslado demorado por complicaciones cardíacas
El episodio de salud comenzó a manifestarse el pasado miércoles alrededor de las nueve de la mañana con dolores agudos en el pecho. Sin embargo, la asistencia hospitalaria externa se concretó recién a las 18:00, lo que implica una demora de nueve horas en la atención de un cuadro coronario agudo. Según declaraciones de su esposa, Lali Minnicelli, recogidas por el medio La Opinión Austral, el estado del exministro es delicado y “le están haciendo estudios” para determinar el alcance del daño cardíaco.
La reacción política: Parrilli apunta contra el «círculo rojo»
La detención de @JulioDeVido, un hombre de más de 70 años con problemas de salud críticos y sin acceso a la medicina que su cuadro requiere, es una muestra clara de sicariato judicial. Este tipo de medidas de ensañamiento se aplican siempre contra el peronismo. Los jueces que…
— Oscar Parrilli (@OscarParrilli) April 3, 2026
La internación de De Vido disparó fuertes críticas desde el arco político, particularmente del senador nacional Oscar Parrilli, quien vinculó el cuadro de salud con el accionar de los magistrados. El legislador fue tajante al afirmar que la situación de un hombre de más de 70 años con problemas críticos y sin acceso a la medicina adecuada «es una muestra clara de sicariato judicial». Para Parrilli, este tipo de medidas de ensañamiento se aplican sistemáticamente contra su espacio político, asegurando que «los jueces que responden al círculo rojo se vuelven verdugos y pierden cualquier rasgo de humanidad».
Antecedentes y el reclamo por la prisión domiciliaria
El deterioro físico de De Vido ha sido un tema recurrente en sus presentaciones ante la justicia, donde ha solicitado reiteradamente el beneficio de la prisión domiciliaria por razones de salud. En una de sus últimas declaraciones ante los jueces de la causa «Cuadernos», reportada por Crónica, el exministro fue enfático sobre su situación de encierro: “Estoy preso y enfermo, pero preferiría morirme en mi casa”. Esta crisis cardíaca reaviva el debate sobre la responsabilidad del Estado en la integridad física de los detenidos, mientras que Parrilli y otros referentes ya «los hacen responsables de lo que le suceda a Julio De Vido» si no se permite su retorno inmediato al hogar.

