Opinión

Canciller palestino: “Trump nos declaró la guerra”

Esta semana deliberó en Buenos Aires el Grupo 77+China, cuya presidencia recayó este año en el Estado Palestino. Con ese motivo llegó al país y pudimos escuchar sus opiniones el canciller palestino Riad Malki, una de las figuras centrales de la Autoridad Nacional Palestina. El encuentro se produjo en la Embajada Palestina y el visitante fue presentado por el embajador Husni Abdel Wahed.


Ingeniero, profesor universitario y un veterano en las lides de la lucha palestina, Riad Malki señaló que “este es un momento muy difícil” para la causa de su pueblo.

Puntualizó que “hemos pasado por tiempos similares y hemos podido resistir y luego salir hacia adelante, más fuertes. Tenemos que trabajar manteniendo nuestra unidad, coordinar nuestros esfuerzos y mantener nuestra lucha para poder salir de esta batalla mas fuertes que antes”.

Luego, habló de algo que es parte de la embestida que el presidente Donald Trump, viene agitando en la región de Medio Oriente a partir de su alianza férrea con Benjamín Netanyahu. “Trump ha declarado la guerra y considera enemigo numero 1 al pueblo palestino”, dijo. Y enseguida, comentó que el mandatario estadounidense está asesorado para el tema palestino “por tres colonos israelíes”, que forman parte de staff. Son ellos, su yerno Jared Kushner, Jason D. Greenblatt y David Friedman, quienes han vivido en asentamientos ilegales israelíes en territorio ocupado palestino. Ellos, acotó el canciller palestino, tienen la confianza de Trump para “buscar una solución justa para la causa palestina”. Parece una broma pero la realidad del pueblo palestino no está para frivolidades. “Ya nos podemos imaginar que solución puede llegar de la mano de esos tres colonos que han contribuido a las construcciones ilegales en el territorio ocupado palestino”, señaló Malki.

Luego reseñó una serie de conocidas agresiones que el gobierno estadounidense viene produciendo contra su pueblo: “ no solo decidió trasladar la embajada de EE.UU a Jerusalén y reconocerla como capital de Israel, ignorando que los palestinos árabes tienen derechos a Jerusalén como su capital y que también los musulmanes y cristianos tienen derechos religiosos, como los propios judíos. Trump los negó a todos. Y nos preguntamos ¿qué pasa con la historia y con la fe? ¿la vamos a cancelar?”, advirtió Malki. En esa embestida, Estados Unidos también cerró la oficina de la delegación de la OLP en Washington y canceló de manera completa la contribución económica a la ANP, que se venía efectivizando desde los Acuerdos de Oslo. Esto no es menos grave, ya que de esta forma se paralizan todos los proyectos de infraestructura palestinos. En realidad, es una fórmula repetida por Washington con quienes considera sus enemigos: acusarlos de terroristas, como ha hecho con la OLP, atacarlos militarmente (algo habitual en el día a día de la Palestina ocupada) y asfixiarlos económicamente. Sobran ejemplos de ese modus operandis norteamericano.

Malki contó que “la economía palestina está totalmente controlada por Israel, y no permiten que se desarrolle en forma independiente”. Luego dio a conocer algunos datos útiles para entender aún más la realidad: el mercado palestino es el segundo que consume productos israelíes después de la Unión Europea. La relación comercial Israel-EEUU es de alrededor de 20 mil millones de dólares, mientras que las relaciones de comercio con Palestina es de unos 10 mil millones de dólares. “Nosotros estamos consumiendo en forma total productos israelíes porque estamos bajo ocupación, y esta no es solo militar sino también económica, social y cultural. Por eso es que hay varias compañías israelíes que obtienen grandes ganancias a través de vender sus productos en el mercado palestino. De allí que ellas mismas quieren mantener la ocupación porque significa mantener sus propios negocios”, explicó el canciller palestino.

Volviendo a Trump y su política de agresión, Malki puntualizó el escenario que EE.UU está delineando: “Ellos quieren que los palestinos se rindan, que acepten que Jerusalén es la capital de Israel y que mover la embajada de Tel Aviv a Jerusalén es algo normal, que acepten que no hay posibilidad de que los refugiados palestinos tengan algún día la posibilidad de volver a su tierra como parte del derecho al retorno. Que además, deben olvidar en forma completa que es posible establecer un Estado independiente palestino en los territorios ocupados en 1967 con Jerusalén como Capital”.

Castigar a los palestinos es parte de esa política norteamericana, añadió Malki, y en ese marco “Trump pensó que cortando las ayudas económicas y negando todos nuestros derechos, obligaría a los palestinos a levantar las manos y rendirse. Faltó una cosa muy sencilla y muy importante: llegar a conocer realmente al pueblo palestino. Trump no sabía que nuestra gente va a seguir luchando, va a rechazar esa política de imposiciones, teniendo la voluntad de levantarse y decirle a EE.UU simplemente NO.

Nosotros no tenemos nada que perder después de todo los que nos han hecho. Y como eso es así, podemos alzar el rostro frente a EE.UU. y de esa manera ganamos nuestro respeto y el respeto de todo el mundo.

Nosotros siempre hemos trabajado por tener amigos, pero si EE:UU nos declara la guerra y nos identifica como enemigos, tenemos todo el derecho a defendernos”, agregó.

En el plano internacional Malki aclaró que ya son 139 los países que reconocen al Estado Palestino. “Toda Sudamérica ya lo ha hecho -relató Malki- y ahora estamos trabajando para que lo mismo se produzca con los gobiernos de Panamá y México.En este último caso tenemos la esperanza de que con el nuevo presidente México no dude en dar ese paso”.

También recordó la concurrencia ante la Corte Penal Internacional, “a la que hemos presentado el caso de Palestina ocupada para que se abra un investigación y se sancionen los actos de guerra y asesinatos producidas por Israel. Lo mismo que la brutalidad y los crímenes de lesa humanidad cometidos contra la pacífica Marcha del Retorno en Gaza, donde en un año fueron asesinados 22 palestinos y 22.000 resultaron heridos”.

En lo que hace a los próximos comicios que Israel celebrará el 9 de abril, el canciller de la ANP, dijo que la entidad sionista “sigue moviéndose más hacia la derecha y no hay posibilidades de que haya algún cambio en ese sentido. Podemos ver a Netanyahu 1, 2 o 3 pero todos son versiones de lo mismo”.

Frente a este panorama que pudiera tildarse de desolador, Malki pregunta en voz alta: “Entonces, ¿Qué nos queda? Nos queda algo muy importante: nosotros mismos, la unidad del pueblo palestino y mantenernos aferrados a nuestro territorio. Resistir los ataques que diariamente sufrimos por parte de los colonos y el ejército israelí.

También está la solidaridad internacional con el pueblo palestino, que lucha por su independencia, por ser reconocido como un pueblo que tiene todo el derecho de vivir una vida normal como todo el mundo. Nosotros sabemos que con nuestra unidad y resistencia vamos a poder superar este difícil momento. Vamos a trabajar para que las cosas cambien en el menor tiempo posible, pero nunca nos vamos a rendir”.

Carlos Aznarez: Periodista argentino en medios de prensa escrita y digital, radio y TV. Escritor de varios libros de temas de política internacional. Director del periódico Resumen Latinoamericano. Coordinador de Cátedras Bolivarianas, ámbito de reflexión y debate sobre América Latina y el Tercer Mundo.

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