El desmantelamiento del SMN: entre el ajuste fiscal y la seguridad civil
La situación en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), organismo dependiente del Ministerio de Defensa, ha escalado a un punto crítico tras la desvinculación de 140 trabajadores. En una entrevista brindada al programa #FenómenoBarrial en Radio 10, Ana Saralegui, delegada de ATE en el sector, denunció que la reducción de personal ha forzado un cese de actividades en horarios clave, afirmando que “gracias a estos 140 despidos que realizó el gobierno ya tenemos un apagón meteorológico nocturno bastante importante”. Este escenario implica que más de la mitad de las estaciones del país han dejado de realizar observaciones durante la noche, generando baches de información de entre 9 y 12 horas que debilitan la precisión de los pronósticos nacionales.
El mito de la modernización automática
Frente a los cuestionamientos públicos del asesor Federico Sturzenegger sobre la supuesta falta de automatización del servicio, la representación gremial fue contundente al señalar las contradicciones de la gestión oficial. Saralegui calificó los dichos del funcionario como falsos, explicando que el personal no se opone a la tecnología, sino que el propio Gobierno interrumpió los procesos de actualización: “lo mismo que están cuestionando… cuando nos quisimos modernizar no nos dejaron”, señaló en referencia a una licitación de estaciones automáticas de 2023 que fue dada de baja por la actual administración. Además, subrayó que cualquier transición tecnológica requiere un periodo de homologación de al menos dos años para garantizar la fiabilidad de las estadísticas meteorológicas.
Consecuencias económicas y riesgo de vida
El debilitamiento del SMN no solo afecta la calidad de los datos que se envían a bancos mundiales, sino que impacta directamente en la seguridad de la población y en sectores estratégicos como el agro y la energía. La falta de personal impide sostener un sistema de alerta temprana robusto, lo cual, según Saralegui, es fundamental para que “las municipalidades y las defensas civiles tomen los recaudos necesarios” ante eventos extremos. La delegada advirtió que el ahorro en salarios resulta insignificante frente a las potenciales pérdidas materiales: “le va a salir más barato tenernos que no tenernos porque las pérdidas económicas en la industria, en el campo, en la energía pueden ser cuantiosas”.
Un organismo operando bajo el mínimo operativo
La crisis de personal en el SMN no comenzó con estos despidos, pero se ha profundizado hasta niveles alarmantes. Según relevamientos técnicos citados por la entrevistada, un estudio de dotación óptima realizado durante la gestión de Mauricio Macri estimaba que el organismo necesitaba 1.100 trabajadores, mientras que hoy la planta se encuentra reducida a poco más de 720 personas. Ante la posibilidad de nuevas bajas antes de fin de año, Saralegui manifestó su preocupación por el futuro del servicio y la seguridad nacional: “lo terrible va a ser cuando no podamos ver un fenómeno meteorológico extremo y no podamos avisar con tiempo”, concluyó, recordando el rol vital que cumplió el SMN en catástrofes recientes como la de Bahía Blanca.

