Tras un cuarto de siglo de negociaciones, el Mercosur y la Unión Europea firmaron un acuerdo que crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y envía una señal política frente al avance del proteccionismo global.
Un hito regional tras décadas de negociaciones
El Mercosur y la Unión Europea firmaron este sábado un acuerdo comercial histórico luego de 25 años de negociaciones. El acto se realizó en el Gran Teatro Asunción Flores, dentro del Banco Central de Paraguay, un espacio cargado de simbolismo regional.
En ese mismo lugar se había firmado en 1991 el Tratado de Asunción, que dio origen al bloque sudamericano. Con esta rúbrica, ambas regiones avanzan hacia la conformación de una de las mayores zonas de libre comercio del mundo.
Hoy, Paraguay vuelve a ponerse de pie como el gigante que es. Desde Asunción, cuna del MERCOSUR, nuestro país vuelve a ocupar un lugar central en la historia de la integración, somos el puente para que las cosas sucedan.
Ser escenario del acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión… pic.twitter.com/m4Phft8mM9
— Santiago Peña (@SantiPenap) January 17, 2026
La ceremonia contó con la presencia de autoridades de ambos bloques y marcó un punto de inflexión en las relaciones birregionales.
Paraguay como anfitrión y puente internacional
El presidente paraguayo Santiago Peña, quien ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur, destacó el rol de su país como articulador del diálogo internacional. Durante el acto, afirmó que Paraguay tiende “puentes firmes de diálogo y confianza con el mundo”.
Luego, a través de su cuenta en la red social X, sostuvo que el acuerdo beneficiará a millones de personas y reafirma el compromiso del país con la integración y la cooperación. Según expresó, el entendimiento proyecta un futuro compartido entre ambas regiones.
De este modo, Paraguay quedó nuevamente asociado a un momento clave de la historia del Mercosur.
Alcance económico del acuerdo
El pacto busca eliminar barreras arancelarias entre 31 países, cuyo producto interno bruto conjunto ronda los 2.900 billones de dólares. Según lo previsto, cerca del 92 % del comercio bilateral quedará libre de aranceles en un plazo de hasta 15 años.
25 years in the making.
The EU-Mercosur agreement is the achievement of a generation.
For the benefit of generations to come.
Long live the friendship between our people and our continents. https://t.co/2EOnBo9V3v
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) January 17, 2026
No obstante, el acuerdo contempla cuotas y resguardos para sectores sensibles, como la agricultura y la industria pesada. Las exportaciones europeas al Mercosur podrían crecer un 39 %, mientras que las sudamericanas hacia la UE aumentarían un 17 %.
En términos económicos, esto representa unos 48.700 millones de euros para la UE y 8.900 millones de euros para el Mercosur.
Un mensaje político frente al proteccionismo
La firma se produjo en un contexto internacional marcado por el resurgimiento de políticas proteccionistas. El mismo día, el presidente estadounidense Donald Trump anunció nuevos aranceles del 25 % a países vinculados a maniobras militares en Groenlandia.
Ante ese escenario, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que con el Mercosur “elegimos el comercio justo sobre los aranceles y una asociación de largo plazo sobre el aislamiento”.
Más tarde, también en redes sociales, celebró el acuerdo como “el logro de una generación” y subrayó su impacto en el empleo, la protección ambiental y la acción climática.
Liderazgos y respaldo político
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, sostuvo que el acuerdo acerca a ambas regiones al sueño compartido iniciado hace un cuarto de siglo. Además, remarcó que el entendimiento fortalece los lazos económicos y políticos.
Según Costa, el pacto envía un mensaje claro en defensa del multilateralismo, el comercio basado en reglas y el derecho internacional. En ese sentido, señaló que no busca crear esferas de influencia, sino de prosperidad compartida.
El acuerdo fue firmado por representantes gubernamentales del Mercosur y por el comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maros Sefcovic, con la presencia de jefes de Estado de la región.
Presencias regionales y apoyos externos
Participaron como testigos de honor Santiago Peña, Javier Milei (Argentina) y Yamandú Orsi (Uruguay). Brasil estuvo representado por su canciller, Mauro Vieira, mientras que el presidente Lula da Silva mantuvo reuniones previas con autoridades europeas.
Orsi destacó que se trata de un acuerdo sostenido por la convicción política y el valor del consenso duradero. A su vez, el presidente boliviano Rodrigo Paz y el panameño José Raúl Mulino respaldaron públicamente la iniciativa.
Mulino resaltó el impacto positivo para la libertad económica y el intercambio regional, subrayando además el rol estratégico de Panamá como hub logístico.
Ratificación y desafíos por delante
Aunque la firma representa un avance decisivo, el acuerdo deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y por los parlamentos nacionales del Mercosur. Se trata de un proceso complejo, con debates aún abiertos.
Sin embargo, ambas partes coinciden en que el entendimiento marca un rumbo irreversible hacia una integración estratégica. El Mercosur ampliará exportaciones agropecuarias y minerales críticos, mientras que la UE fortalecerá sus ventas industriales y tecnológicas.
Durante el cierre, Peña afirmó que el diálogo permitió abrir “las ventanas a un futuro brillante”, basado en mayor integración, cooperación y humanidad.
