Fuertes versiones indican que el Fondo Monetario Internacional (FMI) impondría una reforma previsional como condición para otorgar un nuevo préstamo de USD 20.000 millones a la Argentina. La medida implicaría un aumento significativo en la edad de jubilación tanto para hombres como para mujeres, además de otras modificaciones al sistema actual.
Mientras el gobierno de Javier Milei se encuentra a la espera de la oficialización del acuerdo con el FMI por un monto considerable, las exigencias del organismo multilateral de crédito comienzan a generar preocupación. Si bien el tipo de cambio ha sido un tema central en las especulaciones, la posible modificación del régimen previsional emerge como una condición de alto impacto social.
El exdiputado Alejandro ‘Topo’ Rodríguez fue quien encendió las alarmas al asegurar este jueves que la reforma jubilatoria se incluiría dentro de las condiciones impuestas por el FMI para la aprobación del nuevo programa. “La condición es que este año, antes o después de las elecciones de octubre, el gobierno de Milei avance en la aprobación de los instrumentos que permitan un cambio profundo del sistema previsional argentino”, afirmó Rodríguez a través de sus redes sociales.
EL FMI EXIGIRÁ UN AUMENTO DE LA EDAD JUBILATORIA PARA LAS MUJERES
Entre las condiciones que impondrá el Fondo Monetario Internacional con la aprobación del nuevo Programa del organismo para Argentina, se incluye la Reforma Jubilatoria.
La condición es que este año, antes o…
— TOPO Rodríguez (@TOPOarg) April 10, 2025
Según el exlegislador, las demandas del Fondo se concretarían en un aumento de la edad jubilatoria, elevándose de los actuales 60 a 65 años para las mujeres, y de los 65 actuales a 68 o 70 años para los hombres. Además, se prevé un incremento en los años de aportes requeridos, pasando de 30 a 35 años.
Pero las exigencias del FMI no se detendrían allí. Rodríguez también señaló que el organismo demandaría la implementación de un subsistema de capitalización individual, similar al modelo de las extintas AFJP, que coexistiría con el actual sistema de reparto. Asimismo, se exigiría la prohibición de planes de pago de deuda previsional (moratorias) y la reducción o eliminación de los denominados ‘regímenes de privilegio’.
De confirmarse estas condiciones, la reforma previsional representaría un cambio drástico en el sistema jubilatorio argentino, con implicaciones significativas para el futuro de millones de trabajadores y trabajadoras. La noticia seguramente generará un intenso debate y posibles resistencias por parte de diversos sectores de la sociedad.
Por el momento, se aguardan los detalles oficiales del acuerdo entre el gobierno argentino y el FMI para confirmar la veracidad de estas versiones y conocer el alcance real de las exigencias del organismo internacional. El impacto potencial de una reforma de esta magnitud en el tejido social y económico del país es innegable y demandará un análisis exhaustivo en las próximas semanas.

