El deterioro de las rutas nacionales avanza en todo el país. Fabián Catanzaro advirtió que la falta de inversión responde a una decisión política que pone en riesgo la seguridad vial, la producción y la soberanía.
El deterioro de las rutas nacionales en Argentina se profundiza como consecuencia de una decisión política de paralizar el mantenimiento vial. La advertencia fue realizada por Fabián Catanzaro secretario gremial de la FEPEVINA durante una entrevista brindada a Radio 10, donde describió un escenario de creciente deterioro de la infraestructura y sus múltiples impactos.
Según explicó, la falta de inversión actual no solo genera daños visibles en la red vial, sino que además provocará costos de reconstrucción mucho más elevados a mediano y largo plazo. En ese sentido, remarcó que el abandono del mantenimiento preventivo agrava una situación que podría haberse evitado.
Riesgos para la seguridad y la logística
Por un lado, Catanzaro señaló que el estado de las rutas afecta directamente la seguridad vial. El deterioro del pavimento, la falta de señalización adecuada y la ausencia de controles incrementan el riesgo de siniestros en todo el país.
Al mismo tiempo, advirtió que la logística productiva se ve seriamente comprometida. Las rutas en mal estado encarecen el transporte, generan demoras y afectan la competitividad de las economías regionales. De este modo, la falta de mantenimiento impacta de forma directa en la actividad económica.
Vaciamiento institucional y pérdida de capacidades
Además, el testimonio denunció un proceso de vaciamiento institucional en el área vial. El recorte presupuestario redujo las capacidades operativas del Estado y debilitó los organismos encargados del control y la planificación.
En particular, Catanzaro alertó sobre la ausencia de controles de peso y la pérdida de personal técnico especializado. Estas condiciones aceleran el deterioro de las rutas y dejan al sistema sin herramientas para prevenir daños estructurales.
Una emergencia que excede la infraestructura
Finalmente, el dirigente sostuvo que la situación representa una emergencia que va más allá de la obra pública. Según afirmó en Radio 10, el abandono de las rutas nacionales compromete la soberanía y limita las posibilidades de crecimiento del país.
En ese marco, advirtió que la infraestructura vial es un componente estratégico del desarrollo y que su deterioro afecta tanto la integración territorial como el funcionamiento del Estado.

