Judicial

Solicitaron enjuiciar a seis personas por trata de personas en el prostíbulo Madaho’s

Los representantes del MPF consideraron que en la etapa de instrucción quedó demostrado cómo los imputados formaron una red dedicada a captar decenas de mujeres en situación de vulnerabilidad, con el fin de explotarlas sexualmente en el local ubicado en Mar del Plata. Los acusados habrían elaborado un mecanismo de control y un sistema de multas para las víctimas, que incluía su rotación y recambio.


El titular de la Fiscalía Federal Nº2 de Mar del Plata, Nicolás Czizik, junto a los fiscales a cargo de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), Marcelo Colombo y Alejandra Mángano, solicitaron la elevación a juicio de la investigación seguida contra seis personas por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual cometido en el conocido prostíbulo Madaho’s, ubicado en Mar del Plata.

Los fiscales consideraron que se reunió prueba suficiente y se completó la instrucción respecto de los seis imputados, quienes, por lo menos desde octubre de 2013, habrían llevado adelante de manera organizada el emprendimiento denominado “Madaho´s”, ubicado sobre la calle Alem 4285. Allí, bajo la fachada de un bar en el que se ofrecían bebidas, comida y shows de baile, en realidad funcionaba una organización dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual donde mujeres en situación de vulnerabilidad eran entrevistadas y posteriormente admitidas para ser prostituidas bajo el control y dirección de los explotadores, quienes percibían ganancias por ello. Los ingresos no provenían sólo de la actividad sexual propiamente dicha, sino también de la actividad comercial del bar, lucrativa gracias a la explotación que allí se fomentaba y dirigía.

Entre los imputados cuya elevación a juicio se requirió se encuentran los dueños del emprendimiento y el encargado operativo del lugar. Estas tres personas fueron consideradas por los fiscales como coautores penalmente responsables de la captación y recepción con fines de explotación sexual de, al menos, 24 víctimas -identificadas en el allanamiento que tuvo lugar en Madaho´s- agravado por el abuso de su situación de vulnerabilidad y por haber sido cometido de manera organizada por más de tres personas (art. 145 bis, agravado por el 145 ter del Código Penal). A su vez, se consideró que los imputados deben responder por la agravante del párrafo 9º del artículo 145 ter del Código Penal, ya que se tiene por probada la consumación de su explotación sexual.

Asimismo, se incluyeron además, como partícipes necesarios y secundarios, a quienes actuaron como colaboradores. Por un lado, a un empleado que, ante la ausencia del encargado operativo, tomaba su rol y, por otro, a aquellos que brindaron la estructura jurídica, por cuanto habrían realizado un aporte objetivo durante la fase de ejecución del delito de trata en su modalidad de captación y recepción, por el que han sido imputados principalmente los dueños del comercio. Entre estos últimos se encuentran un asesor jurídico/administrador del inmueble y un contador que asesoró y realizó tareas contables para las sociedades comerciales bajo las que se amparaba el local.

Finalmente, los representantes del Ministerio Público Fiscal  requirieron la adopción de medidas cautelares patrimoniales, para resguardar bienes que eventualmente puedan servir para el resarcimiento de las víctimas de trata de personas.

Por otro lado, paralelamente a la instrucción del expediente, se lleva adelante una investigación que tiene por objeto la investigación del delito de lavado de activos de las ganancias obtenidas a consecuencia de la explotación sexual que tuvo lugar en Madaho’s. Allí se dispuso el procesamiento de varios de los imputados, y además se secuestraron y embargaron bienes de su patrimonio, objetos de maniobras de lavado o fruto de ellas.

El caso

Con el allanamiento que se realizó en el local, en septiembre de 2014,  se constató la presencia de veinticinco mujeres en situación de vulnerabilidad. A lo largo de la investigación se acreditó que los denominados “pases” eran controlados por los imputados y se pactaban en el interior del bar. Los montos oscilaban entre los $800 y los $1500 y se concretaban en reconocidos hoteles de la ciudad. Al cabo de una hora, las mujeres prostituidas debían regresar a Madaho´s, ya que de lo contrario se les aplicaba una multa.

Si bien la cantidad de víctimas identificadas es numerosa, los fiscales sostienen que sería aún mayor debido a lo que detallaron a través de sus testimonios y los listados de mujeres hallados en computadoras. En ese sentido, en determinados casos señalaron la existencia  de hasta setenta mujeres en situación de explotación sexual, número que se incrementó especialmente a partir del cierre de la “sucursal” de Madaho’s que funcionó en la Ciudad de Buenos Aires. Para los investigadores ello brinda la pauta para suponer que las ganancias que generaba Madaho’s era de una envergadura tal que el negocio montado por los explotadores era sumamente provechoso.

Por otro lado, también se pudo determinar que las víctimas no vivían en el lugar, aunque concurrían allí diariamente por carecer de otras oportunidades frente a situaciones socio-económicas adversas (carencia de familiares en la ciudad, hijos a cargo, lejos de sus ciudades o país de origen, con historias previas de explotación sexual en otros lugares). Esta situación de vulnerabilidad prexistente fue aprovechada por los imputados y la que las llevó a aceptar las reglas impuestas. Además, fue un factor determinante para que los autores del ilícito pudieran imponerles las reglas por ellos ideadas en su exclusivo provecho.

Los fiscales destacaron asimismo la existencia de pautas de control de la sexualidad de las víctimas que operaron como mecanismos de coerción e intimidación, entre los que se cuentan los registros de asistencia, la obligación de dar aviso al encargado en caso de falta o llegada tarde, la obligación del consumo de copas abonadas por los clientes que les permitiría efectuar la salida del local por el lapso de una hora -tiempo que podría extenderse, en tanto y en cuanto, el denominado “cliente” abonara más copas-. las indicaciones acerca de lo que debían decir en caso de controles y allanamientos, y, fundamentalmente, la presencia de personal de seguridad en el lugar. De esta forma, quedó demostrado que las víctimas, a pesar de tener libertad de movimientos, se encontraban bajo un régimen estricto de control y sometimiento.

Para el MPF también quedó comprobado que el emprendimiento funcionaba bajo  la fachada de una sociedad de responsabilidad limitada, a través de la cual se habilitó el comercio, se le brindó la estructura comercial y financiera, se contrató a los empleados  y se canalizaron las ganancias recibidas del ejercicio del comercio sexual, que eran distribuidas entre los socios y encargados. Llamativamente, indicaron los fiscales, y pese a la publicidad del lugar y lo que ocurría en su interior, Madaho´s no fue objeto de inspección alguna desde el año 2013 por parte de las autoridades municipales, así como tampoco fue objeto de intervención por parte de la policía, no obstante lo cual su presencia era asidua en el establecimiento.

Fuente: Fiscales

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