Destacada Sociedad

Miles de personas celebraron la inauguración del ciclo de verano de Tecnópolis

Una multitud de más de 55.000 personas concurrió a la reinauguración del parque y volvió a disfrutar de este espacio que conjuga cultura, ciencia, tecnología y educación para toda la familia.

Miles de personas participaron este sabado de la fiesta popular con música y artistas populares que abrió por primera vez en este 2020 el parque Tecnópolis para el ciclo de “Atardeceres de Verano” hasta marzo próximo, con nuevas propuestas artísticas y científicas para toda la familia en el predio de Avenida General Paz y Constituyentes, en la localidad bonaerense de Villa Martelli.

La multitud se agolpaba desde antes de las 18 frente a las puertas del parque, desde dónde se observaba la estatua de San Martín que fue reconstruida y emplazada junto al arco del acceso principal después de haber sido hallada abandonada en pedazos dentro del predio.

Junto al ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer y los directores del parque, María Rosendfelt y Ricardo Ferraro, estuvieron presentes Nicolas Trotta, ministro de Educación, Daniel Arroyo, ministro de Desarrollo Social, Roberto Salvarezza, ministro de ciencia, tecnología e innovación, Gabriel Katopodis, ministro de Obras Públicas, Oscar Parrilli, senador nacional, Paula Español, secretaria de Comercio Interior, Juan Sasturain, director de la Biblioteca Nacional, Luis Puenzo, titular del INCAA, Verónica Fiorito y Martín Bonavetti, directores del Centro Cultural Kirchner, Victoria Donda, titular del INADI y el productor Javier Grosman, entre otras figuras.

El ministro de Cultura se mostró emocionado ante la cantidad de jóvenes y familias que llegaban al parque: Hoy acá domina el presente, es una marea incesante de gente, de inmensa alegría y de celebración. El compromiso de todos los trabajadores y trabajadoras es poner a Tecnópolis de pie y desarrollarlo en todas sus posibilidades.

Luego de la apertura, se sucedieron las muestras y espectáculos en los distintos espacios del predio; destacándose la reedición del concierto homenaje a María Elena Walsh «Cantando al Sol», el skatepark que se consolidó como punto de encuentro de la juventud, el espacio de tango y milonga que convocó a nuevas voces del género como Julieta Laso y la Orquesta Típica Vidú, entre otros.

También se pudo disfrutar de los espacios del Plan Nacional de Lecturas, Cine.ar Play con cine al aire libre y Ajedrecear.

María Rosenfeldt, conmovida por la reapertura, afirmó: Estoy muy emocionada. El sentido que tiene este lugar es poder encontrarnos y disfrutar de todo lo que somos capaces de hacer: del conocimiento, del arte, de la ciencia y la tecnología. Estos atardeceres nos van a encontrar hasta el 1.º de marzo y en julio vamos a tener una nueva oportunidad de encontrarnos.

Los números de cierre, a cargo de Eruca Sativa y Los Pericos, fueron el gran final de una tarde de emociones donde la cultura se puso de pie.

  • UN LUGAR PARA TODOS

Daniela, que vino desde el barrio porteño de Caballito con su esposo e hijos para participar de esta inauguración le contó a Télam: “con mi marido una de nuestras primeras salidas como novios fue venir a conocer Tecnópolis en su primera edición, cuando era una novedad; los dos habíamos estado en el desfile del Bicentenario en 2010 cada uno por su lado y cuando supimos que lo iban a convertir en parque decidimos venir”.

“Desde 2011 empezamos a venir todos los años, pero en 2016 y 2017 ya notábamos que estaba cada vez más quedada y nos apenó mucho porque justo eran los años que los chicos empezaban a entender y la disfrutaron poco; por eso ni bien escuchamos que reabrían dijimos que hoy había que estar acá”, agregó.

Jorge, que llegó desde Villa Fiorito con su familia contó: “Yo a Tecnópolis lo conocí por mis hijos, yo ni sabía que esto estaba acá ni que era, pero cuando el más grande estaba en sexto grado vino con la escuela y llegó a casa loco, y le calentó la cabeza a los cuatro hermanitos con que había dinosaurios que se movían, y cosas científicas, y juegos, y tanto jodieron los cinco que ese año terminamos viniendo”.

“La verdad que esa vez cuando veníamos en el colectivo con mi mujer todavía pensábamos que el nene exageraba, pero cuando llegamos no lo podíamos creer, nosotros jamas hubiésemos podido pagar entrada para alguna de las cosas que acá los chicos veían gratis, y por eso empezamos a venir al menos una vez al año cada vez que abría”, añadió.

“Nosotros no tenemos para irnos de vacaciones, y la verdad que de que terminaron las clases no habíamos podido sacar los chicos a ningún lado, por eso cuando escuchamos que en vez de abrir en Julio iban a abrir ahora nos dieron una alegría enorme”, completó.

Nahuel, que llegó desde Avellaneda con sus amigos, contó: “con los chicos empezamos a patinar cuando conocimos la pista de skate de Tecnópolis y vimos a los profesionales que hacían acrobacias acá y nos volvimos locos; después de eso tratábamos de hacer piruetas en cualquier rincón del barrio hasta que nos enteramos que habían hecho una pista parecida en Avellaneda”.

“Todos los años venimos a Técnopolis y si se puede patinamos, nos enteramos que hoy abría y vinimos a ver como estaba y a escuchar a las bandas que tocan hoy”, concluyó.

Noticias relacionadas

Bauer mostró el abandono y la destrucción de Tecnópolis tras el paso del macrismo

Editora

Una multitud participó de la fiesta popular en la Plaza de Mayo

Editora

Deja un comentario