Ciencia y Tecnología

Descifran el árbol genealógico de los perezosos americanos

Investigadores participaron de un estudio internacional que revela el origen, formación y desarrollo evolutivo de los mamíferos ungulados americanos, estudio publicado en la revista internacional Nature Ecology and Evolution.


Se trata de una investigación que resuelve el enigma evolutivo de cómo los famosos perezosos, que hoy trepan a los árboles y duermen allí acurrucados, fueron en el pasado gigantes que habitaban en el suelo. Los ungulados son herbívoros que se caracterizan porque sus patas terminan en pezuñas. En el pasado existieron en Sudamérica muchas especies que se extinguieron completamente. Esto dificultó a la comunidad científica poder armar su historia evolutiva.

Ahora, con el uso de nueva tecnología, se descubrió algo impensado: que los tres tipos de perezosos actuales (de dos y de tres dedos) parecen muy similares, pero en realidad solamente comparten un ancestro común de más de 30 millones de años.

Estudios anteriores se basaban en la anatomía de los animales extintos, de los fragmentos de fósiles que se encontraban. Este nuevo análisis permite estudiar muestras de 3.8 millones de años, gracias a las proteínas, como el colágeno, que conservan la información genética. Esto brinda la posibilidad de ampliar investigaciones a una gran cantidad de animales del pasado, mucho más atrás que lo que permite el análisis de ADN que se conocía hasta ahora.

José Luis Lanata, doctor en Antropología, y Maximiliano Lezcano, licenciado en Historia, son miembros del Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos del Cambio (IIDyPCa), instituto de la UNRN y del CONICET, y participaron del estudio junto a 21 investigadores de 8 países, entre ellos 6 de Argentina.

Paleoprotómica al rescate

Los resultados de este estudio se obtuvieron mediante lo que se denomina ‘paleo proteómica’, esto es la recuperación de información de secuencias de ciertas proteínas fósiles, como el colágeno. Las muestras de colágenos, analizadas conjuntamente con los pocos datos publicados de ADN mitocondrial, muestran las relaciones entre las especies vivientes y sus antecesores.

“Este estudio paleoproteómico es un buen ejemplo para comenzar a explorar las posibles relaciones filogenéticas de los ungulados sudamericanos; tema que ha estado en disputa durante más de un siglo y medio”, explica José Luis Lanata. “Se analizaron muestras de 15 especies, cubriendo un rango temporal que arranca en el Cenozoico Tardío (cerca de 30 millones de años atrás) y termina aproximadamente hace unos 12.000 años”.

Las tres especies de perezosos actuales (Choloepus y Bradypus) son los remanentes de los herbívoros denominados Folívora, ejemplo de Xenarthra, un superorden de mamíferos placentarios exclusivamente americanos que incluyen a los osos hormigueros, armadillos y perezosos, que han ocupado el mayor rango de hábitats del hemisferio occidental desde el Cenozoico.

Estos estudios ampliarán el conocimiento de la historia evolutiva, tanto de los ungulados como de otras especies animales de las que, aún hoy, no se conoce su pasado con certeza.

Fuente: Argentina Investiga / Universidad Nacional de Río Negro – Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio

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