Informe forense y cierre de hipótesis: la autopsia de Carlos Solari
Según informó el diario Página|12 (con base en reportes de la agencia EFE y la Fiscalía General de Morón), los resultados preliminares de la autopsia realizada a Carlos “Indio” Solari arrojaron claridad sobre su deceso. El estudio médico-legal determinó que el músico «falleció tras sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) hemorrágico» mientras se encontraba en la pileta climatizada de su domicilio en Parque Leloir. Este dato técnico desplaza cualquier conjetura sobre factores externos, situando el fallecimiento en un cuadro clínico súbito.
La reconstrucción de la madrugada en Leloir
La investigación, liderada por la UFI N°2 de Ituzaingó bajo el fiscal Lucio Rivero, permitió reconstruir la línea de tiempo del fallecimiento. La pericia indica que Solari «sufrió una descompensación durante la madrugada y murió de manera inmediata». El hallazgo del cuerpo ocurrió recién por la mañana, cuando su cuidadora, al no encontrarlo en la casa, se dirigió a la zona de la pileta y alertó a la esposa del artista.
Un punto crítico del informe forense fue «descartar un posible ahogamiento», una de las dudas iniciales debido al lugar del hallazgo. Los especialistas concluyeron que el líder de los Redondos ya había fallecido antes de quedar sumergido, lo que refuerza la ausencia de «indicios de una muerte traumática». El procedimiento de emergencia, aunque rápido, resultó insuficiente: tras ser retirado del agua, los médicos realizaron maniobras de reanimación «aunque sin resultados».
Implicancias sociales y contrastes territoriales
Más allá del ámbito judicial, la muerte de Solari ha disparado tensiones que exceden lo médico. Mientras la investigación apunta de manera consistente al ACV, el entorno social se vio convulsionado por incidentes en el espacio público. Página|12 consignó que, tras conocerse la noticia, «la policía reprimió a los ricoteros que se acercaron a Plaza de Mayo», evidenciando una vez más la compleja relación entre el Estado y el movimiento cultural que rodea al músico.
Asimismo, el caso pone de relieve las disparidades en el acceso a servicios críticos en la zona de Ituzaingó. Mientras en la residencia privada del músico los «equipos de emergencia» llegaron minutos después del aviso, el fallecimiento reavivó críticas sociales sobre la precariedad del sistema de emergencias público que afecta a otros ciudadanos del mismo territorio en situaciones de similar urgencia clínica. Por el momento, la causa permanece abierta para completar diligencias administrativas, aunque el núcleo forense ya está resuelto.

