El exgobernador y excanciller analizó el contexto político nacional e internacional. Apuntó contra Milei, advirtió sobre la debilidad de Estados Unidos y denunció una estrategia de persecución política contra el kirchnerismo.
En diálogo con Caballero de Día, el exgobernador bonaerense y excanciller Felipe Solá analizó el complejo momento político que atraviesa la Argentina y lo vinculó con los movimientos geopolíticos globales. En una entrevista sin eufemismos, apuntó contra el presidente Javier Milei, lo asoció directamente a Donald Trump y advirtió sobre lo que considera una maniobra para disciplinar al peronismo a través del ataque judicial y mediático a Cristina Fernández de Kirchner.
“Milei es el único amigo de Trump en la región. Por eso lo ayuda. Le pidió 20 mil millones de dólares para llegar a octubre”, sostuvo Solá, aludiendo a las gestiones del gobierno argentino en busca de financiamiento externo. Sin embargo, remarcó que el panorama internacional ya no es el mismo: “Este Estados Unidos de Trump es más débil que hace unos años. Porque Oriente no para de crecer”, señaló, haciendo referencia al avance económico y geopolítico de potencias como China.
El exfuncionario también reflexionó sobre la situación interna del peronismo y los desafíos que enfrenta como fuerza política. “Milei se queda sin cuerda, pero nosotros no tenemos la capacidad de decir cuánto queda. Mucha gente cree que el peronismo no ha hecho autocrítica”, reconoció. Y fue enfático al denunciar que “con el ataque a Cristina buscan disciplinar al peronismo”, en alusión a las causas judiciales y la ofensiva política contra la expresidenta. La advertencia de Solá se inscribe en un contexto de creciente polarización, donde el gobierno nacional redobla su estrategia de confrontación con los actores políticos y sociales opositores.

