En un encuentro cargado de simbolismo político y respaldo mutuo, la dos veces presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, recibió este jueves al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, en su residencia de Buenos Aires. La reunión fue aprovechada por la exmandataria para lanzar duras críticas contra el denominado “partido judicial” y cuestionar la gestión del presidente Javier Milei.
La reunión, calificada por Cristina como “mucho más que un gesto personal”, sirvió también como escenario para una fuerte embestida contra el gobierno de Javier Milei, al que acusó de encabezar una “deriva autoritaria” en el país. La dos veces presidenta de la Nación denunció una “miseria planificada” y caracterizó a la administración libertaria como “terrorismo de Estado de baja intensidad”.
MISERIA PLANIFICADA Y TERRORISMO DE ESTADO DE BAJA INTENSIDAD.
HOY RECIBIMOS AL COMPAÑERO @LulaOficial en mi casa, donde estoy bajo detención domiciliaria por decisión de un Poder Judicial que hace tiempo dejó de disimular su subordinación política y se convirtió en un partido… pic.twitter.com/4WgdyeZdrP
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) July 3, 2025
“La democracia argentina está siendo vaciada desde adentro por un gobierno que se dice libertario, pero que solo le da libertad a los más ricos”, advirtió Fernández de Kirchner en un extenso comunicado difundido en redes sociales tras la visita.
En sus palabras, también apuntó contra el Poder Judicial, al que definió como un “partido político subordinado al poder económico”, y denunció que su situación judicial forma parte de un esquema de persecución similar al que vivió Lula en Brasil: “Lula también fue perseguido, también le hicieron lawfare, también lo metieron preso. No pudieron callarlo. Volvió con el voto del pueblo y la frente en alto”.
Fernández de Kirchner aprovechó el contexto para denunciar múltiples situaciones que, a su entender, confirman el rumbo autoritario del gobierno de Milei. Entre ellas, mencionó la represión de manifestantes, las detenciones de militantes mujeres, el espionaje interno autorizado por decreto a través de un plan de inteligencia nacional y el intento de control de las redes sociales sin orden judicial.
“Ya no se disimula la represión ni el control social. Buscan convertir a la Argentina en un experimento continental, como lo fue Chile con los Chicago Boys. Hoy quieren que nuestro país sea el laboratorio de Milei y los Caputo Boys”, afirmó.
También hizo referencia al impacto económico de las políticas oficiales, apuntando contra los aumentos tarifarios, la pérdida de poder adquisitivo y las reformas económicas anunciadas para después de octubre: “Reforma previsional, reforma laboral y reforma fiscal. Quieren desmantelar lo que queda del Estado de bienestar”.
En ese contexto, la visita de Lula fue leída como un acto de alto contenido político y regional. “Los argentinos somos demasiados para estar solos, asustados y vigilados. Lula lo demostró en Brasil. Nosotros también volveremos. Porque tenemos algo que ellos jamás van a tener: un nosotros”, concluyó Cristina.
El presidente Lula, por su parte, compartió en sus redes un mensaje afectuoso hacia la exmandataria:
“Me alegró mucho volver a verla tan fuerte y con ganas de luchar. Mi amistad con Cristina va más allá de la política. Es una lucha común por la justicia social”.
Visitei hoje a companheira e ex-presidenta Cristina Kirchner (@CFKArgentina) em sua residência, em Buenos Aires. Fiquei muito feliz em revê-la e encontrá-la tão bem, com força e gana de luta.
Tenho por Cristina uma amizade de muitos anos que vai muito além da relação… pic.twitter.com/EMRwu5GiZj
— Lula (@LulaOficial) July 3, 2025
La visita del mandatario brasileño no pasó desapercibida ni en el escenario político local ni en el plano internacional. Marca un nuevo capítulo en la alianza histórica entre ambos líderes y representa, además, una advertencia frente a la creciente polarización que atraviesa la región.

