La exembajadora argentina ante el Reino Unido, Alicia Castro, expresó su profundo desacuerdo con las declaraciones del presidente Javier Milei del pasado 2 de abril, en las que relativizó el reclamo histórico de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. En diálogo con Radio La 750, Castro acusó al mandatario de adherirse a un concepto de «libre determinación» que, según su visión, ha sido históricamente manipulado por Gran Bretaña para sostener su postura.
Castro recordó su experiencia como embajadora cuando planteó el reclamo argentino al entonces canciller británico William Hague. «Le pregunté si estaban listos para abrir el diálogo y darle una oportunidad a la paz (…) Él me interrumpió groseramente y contestó que la autodeterminación es un derecho político básico del pueblo de las islas Falklands y el Reino Unido está de su lado», relató la exdiplomática.
Para Castro, resulta «impresionante» revivir este episodio, ya que considera que la «autodeterminación» de los kelpers es la «clave de la cuestión» y el «centro de la disputa de la soberanía». En este sentido, criticó el referéndum de 2013 organizado por el Reino Unido entre los habitantes de las islas, calificándolo como una estrategia dentro de un territorio «férreamente controlado» y con una «comunidad implantada por los británicos».
La exembajadora destacó los esfuerzos realizados durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, donde la cuestión Malvinas trascendió la esfera nacional para convertirse en una causa regional y global contra el colonialismo en el siglo XXI.
En contraposición, Castro lamentó que, tras el «retroceso» que significó el acuerdo Foradori-Duncan durante la gestión de Mauricio Macri, «Milei ha hecho un acuerdo semejante». A su juicio, la «apetencia básica» detrás de la postura británica es la de «quedarse con los recursos naturales de las Islas Malvinas».
Con vehemencia, Alicia Castro sentenció: «En 192 años no ha habido un presidente argentino que se manifestara a favor de la autodeterminación de los pueblos». Consideró que Milei introduce erróneamente a los isleños como una «tercera parte» en la disputa, cuando en realidad no lo son.
«Y luego se adhiere al concepto de libre determinación que ha sido manipulado por Gran Bretaña», concluyó la exembajadora, dejando en claro su profunda preocupación por el cambio de discurso del gobierno argentino en relación con el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.

