Un fuerte terremoto de magnitud 7.7 sacudió el territorio de Panamá, dejando como saldo daños de consideración en edificaciones, arterias viales y plantas potabilizadoras en distintos puntos del país. De acuerdo con la cobertura informativa difundida por el medio multinacional teleSUR —sobre la base de despachos de agencias de noticias y reportes oficiales del Gobierno panameño—, el evento telúrico no causó víctimas mortales.
Las autoridades de Protección Civil confirmaron la atención de al menos dos personas heridas e informaron sobre el rescate con vida de una persona que había quedado atrapada tras el colapso parcial en una estructura religiosa.
Magnitud, epicentro y origen geológico del movimiento telúrico
El fenómeno sísmico se registró a las 12:56 hora local (17:56 GMT) con un epicentro localizado a 12 kilómetros de la localidad costera de Tonosí, en el sur del país, y a una profundidad de 10 kilómetros, según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Inicialmente, el Instituto de Geociencias (IGC) de la Universidad de Panamá calculó la magnitud en 7.2, ajustándola posteriormente a 7.5, mientras que el organismo estadounidense elevó la cifra final a 7.7. El director del IGC, Néstor Luque, explicó que el terremoto obedeció a una liberación súbita de energía en el Sistema de Falla Azuero-Soná, una estructura tectónica activa en la región.
Impacto en infraestructura, vías de comunicación y servicios básicos
Las consecuencias más severas del sismo se concentraron en la población de Tonosí, de aproximadamente 2.200 habitantes, la cual quedó incomunicada por vía terrestre a causa de los agrietamientos y desprendimientos en las rutas de acceso.
Asimismo, en la ciudad de Penonomé —capital de la provincia de Coclé, situada a 150 kilómetros de Ciudad de Panamá— se reportó el colapso de un hotel de tres pisos, la iglesia local y la sede de la gobernación provincial. En la capital nacional, el temblor provocó la evacuación preventiva de numerosos edificios de gran altura, registrándose agrietamientos menores en cuatro estructuras residenciales y comerciales.
En materia de servicios públicos, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) informó sobre interrupciones en el suministro de agua potable e incidencias eléctricas que afectaron el funcionamiento de diversas potabilizadoras. No obstante, el director ejecutivo de la entidad, Antonio Tercero González, confirmó que la planta potabilizadora de Chilibre restableció sus operaciones al 100 % y que el servicio en el interior del país se recuperó de manera progresiva hacia el cierre de la jornada.
Respuesta oficial y estado de instalaciones estratégicas
El presidente de la República de Panamá, José Raúl Mulino, se trasladó a las zonas afectadas junto a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, para coordinar las tareas de asistencia humanitaria y la entrega de suministros como agua potable y carpas en los sectores damnificados.
Por su parte, la Autoridad del Canal de Panamá activó de inmediato los protocolos de inspección y seguridad, confirmando que la vía interoceánica mantiene sus operaciones y el tránsito de buques con total normalidad. De igual forma, el Aeropuerto Internacional de Tocumen retomó sus vuelos tras verificar que las pistas, calles de rodaje y la torre de control no sufrieron daños que comprometan la seguridad operacional. Asimismo, las autoridades levantaron la alerta preventiva de tsunami que se había emitido para la costa del Pacífico.
Más de 100 réplicas en la región
El Instituto de Geociencias notificó que se han contabilizado más de 100 réplicas posteriores al evento principal, con magnitudes secundarias que oscilaron entre los 4.5 y los 6.6 grados en la escala de Richter. Las autoridades de Protección Civil mantienen el estado de alerta en el territorio nacional ante la posibilidad de nuevos movimientos de asentamiento.
Diversos gobiernos de América Latina expresaron sus mensajes de solidaridad e hicieron llegar ofrecimientos de cooperación técnica y logística al pueblo panameño.

