Mientras el Senado discutía la reforma laboral impulsada por Javier Milei, fuerzas de seguridad reprimieron a manifestantes en Plaza Congreso. Hubo gases lacrimógenos, balas de goma y al menos 20 detenciones convalidadas por la fiscalía.
La represión en Plaza Congreso marcó la jornada en la que el Senado debatía la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Pasadas las 15, efectivos de la Policía y de Gendarmería avanzaron sobre los manifestantes que se concentraban frente al Congreso para rechazar el proyecto oficial.
Las fuerzas de seguridad dispersaron a la multitud con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes. Según denunciaron dirigentes sociales, jubilados y trabajadores que participaban de manera pacífica fueron los primeros en recibir el impacto del operativo.
Miles de personas se habían convocado desde el mediodía. Sin embargo, la situación se tensó cuando un grupo de encapuchados comenzó a provocar destrozos y a lanzar proyectiles improvisados. A partir de ese momento, el despliegue policial se intensificó.
Detenciones y denuncias de violencia institucional
En distintas esquinas cercanas al Congreso se registraron detenciones. En Sáenz Peña e Yrigoyen, al menos dos personas fueron arrestadas. Además, periodistas denunciaron que la Policía de la Ciudad bloqueó su paso en Alsina y San José y los amenazó con reprimirlos.
De acuerdo con la abogada Carmen Verdú, referente de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), “hasta el momento se convalidaron por la fiscalía 20 detenciones y existen, al menos, 30 personas demoradas”. La letrada brindó esta información en diálogo con Página/12.
Por su parte, la Policía de la Ciudad confirmó en un comunicado que hay 20 detenidos a disposición de la Unidad de Flagrancia Este, a cargo de la doctora Malena Mercuriari. Según detallaron, se les imputan delitos como atentado y resistencia a la autoridad, lesiones e incendio, según cada caso.
La justificación oficial del operativo
El operativo estuvo bajo la órbita del Ministerio de Seguridad. La ministra Alejandra Monteoliva sostuvo en sus redes sociales que las manifestaciones deben desarrollarse de manera pacífica y advirtió que cualquier hecho de violencia sería reprimido.
Asimismo, la funcionaria informó que dos personas fueron detenidas por agredir a personal de seguridad. También señaló que tres efectivos de Gendarmería y uno de la Policía Federal resultaron heridos durante los incidentes.
Monteoliva afirmó que algunos manifestantes portaban morteros, bombas molotov y gomeras con tuercas. Según indicó, esos individuos ya habrían sido identificados por las fuerzas.
Infiltrados y clima de tensión
Desde las organizaciones convocantes sostuvieron que los disturbios fueron protagonizados por un grupo reducido de infiltrados encapuchados. En ese sentido, aseguraron que la mayoría de los asistentes se movilizaba de forma pacífica contra la reforma laboral.
En paralelo, sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones políticas ratificaron su rechazo al proyecto oficial. Incluso, algunos sectores plantearon la posibilidad de avanzar hacia un paro nacional si la iniciativa prospera en el Congreso.
Debate en el Senado y escenario político
La sesión en la Cámara alta comenzó antes del mediodía. El oficialismo logró habilitar el debate gracias al quórum aportado por la UCR, el PRO y sectores del peronismo provincial.
Durante la apertura, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, cuestionó la “extrema judicialización del sistema laboral” y defendió la necesidad de la reforma para equilibrar las normas vigentes. Mientras tanto, el presidente Javier Milei siguió el desarrollo de la sesión desde la Quinta de Olivos.
La represión en Plaza Congreso volvió a colocar en el centro del debate el derecho a la protesta y el alcance del protocolo de seguridad. En un contexto de alta tensión política, la discusión legislativa avanzó puertas adentro, mientras en la calle crecía el malestar social.

