El escenario político y social para la administración de Javier Milei muestra señales de un desgaste persistente. Durante el mes de mayo de 2026, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, registró una nueva baja del 1,6% respecto a abril.
Con este resultado, el indicador se ubicó en 1,99 puntos, acumulando cinco meses consecutivos de retroceso.
Este valor no es solo una cifra estadística; representa el promedio más bajo de la gestión libertaria desde su asunción en diciembre de 2023, situándose ahora en 2,41 puntos.
La medición, realizada por la consultora Poliarquía, refleja una contracción interanual del 18,7% en comparación con mayo de 2025.
Capacidad de gestión en mínimos históricos
El análisis pormenorizado de los componentes que integran el ICG revela que la percepción sobre la capacidad del Gobierno para resolver problemas es la dimensión más afectada.
Este apartado sufrió una caída del 5,6%, llegando a los 2,36 puntos, el registro más bajo de toda la presidencia de Milei hasta la fecha.
Asimismo, otros pilares de la confianza pública mostraron retrocesos significativos. La Preocupación por el interés general cayó a 1,57 puntos (-2,5%) y la percepción de Honestidad de los funcionarios descendió a 2,46 puntos (-1,6%).
En contraste, la evaluación general del gobierno y la eficiencia en la administración mostraron variaciones marginales o leves subas que no alcanzan a compensar el pesimismo estructural.
La erosión del apoyo en sectores vulnerables y mujeres
La caída de mayo tiene una base sociodemográfica clara que señala implicancias territoriales y sociales de relevancia. El retroceso más abrupto se produjo entre los ciudadanos con nivel de instrucción primaria, donde la confianza se desplomó un 25%.
Este dato sugiere que el impacto de la situación económica está calando hondo en los sectores con menor red de contención académica y económica.
La brecha de género también volvió a ensancharse. Mientras que en los hombres la confianza subió un 6%, en las mujeres se registró un descenso del 13%, situando su índice en apenas 1,61 puntos.
Por franja etaria, el segmento de 30 a 49 años —la población económicamente activa más presionada— fue el que mostró la contracción más pronunciada.
Contexto comparativo y expectativas económicas
En términos históricos, al cumplirse 30 meses de gestión, el nivel de confianza de Milei (1,99) es casi idéntico al que ostentaba Mauricio Macri en el mismo periodo de su mandato (2,04).
Sin embargo, se encuentra significativamente por debajo de los 2,42 puntos que registraba Néstor Kirchner en su mes 30.
La correlación entre la economía y la confianza es directa: entre quienes creen que la situación económica empeorará en un año, el índice de confianza es de apenas 0,37 puntos.
Geográficamente, el Gran Buenos Aires (GBA) se consolida como el territorio con los niveles de confianza más bajos, en contraposición con el interior del país, que sigue siendo el principal sostén del oficialismo.

