En una entrevista concedida al programa «Bonavitta 530» por Somos Radio AM 530, la exministra de Trabajo de la Nación y actual vicepresidenta del PJ porteño, Raquel «Kelly» Olmos, realizó un crudo diagnóstico sobre el rumbo económico y laboral del gobierno de Javier Milei. La exfuncionaria caracterizó la gestión libertaria como un modelo de ajuste regresivo que busca desarticular las protecciones sociales construidas durante décadas, señalando que «lo que este gobierno lo que hizo en la ley fue institucionalizar la precariedad en todo el trabajo» que se realiza bajo nuevas modalidades.
El informe de Adorni y el «cinismo» oficial
La mirada de Olmos sobre la reciente presentación del Jefe de Gabinete ante el Congreso fue lapidaria. Lejos de considerarlo un ejercicio de transparencia, la dirigente peronista lo describió como una maniobra política para encubrir recortes en áreas sensibles como la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y el PAMI. Según Olmos, la administración actual despliega una «puesta en escena por parte del presidente» para proteger a funcionarios que operan bajo un «cinismo que acompaña este gobierno», el cual proclama una batalla moral mientras desfinancia la asistencia a personas con discapacidad y jubilados.
Precarización y plataformas: a contramano del mundo
Uno de los puntos centrales del análisis fue la denominada «uberización» del trabajo. Olmos explicó que, mientras la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se encamina a aprobar normativas que reconozcan la relación laboral en plataformas, la Argentina de Milei se mueve en la dirección opuesta mediante la flexibilización. La exministra advirtió que la crisis actual empuja a los ciudadanos al multiempleo de subsistencia y que el marco legal libertario es «exactamente inversa a la que nos hizo nos impuso el gobierno en la reciente ley de flexibilización laboral», consolidando la vulnerabilidad del trabajador frente a las empresas de aplicaciones.
El fin de la negociación colectiva y el retroceso histórico
La reforma laboral contenida en la «Ley de Bases» representa, para Olmos, una amenaza directa a la estructura sindical por actividad. Al priorizar los convenios por empresa sobre los nacionales, se corre el riesgo de que las patronales fomenten sindicatos «a medida» para bajar costos. Olmos alertó que esto invierte la lógica de la negociación colectiva: «ese piso se transformó en techo», lo que derivará inevitablemente en una caída real de los ingresos al eliminarse los estándares mínimos de carácter nacional. Para la exministra, la profundidad del retroceso es tal que la discusión pública hoy «nos lleva al siglo XIX a discutir las 8 horas de trabajo y el derecho de vuelta».
La reconstrucción del peronismo como alternativa
Finalmente, Olmos se refirió a la necesidad de que la oposición articule una propuesta superadora frente al modelo extractivo y de desregulación. En el marco del Día del Trabajador, destacó la realización de encuentros de militancia para generar un «debate federal para impulsar en la militancia la discusión sobre la propuesta que el peronismo le debería formular a la sociedad». Según su visión, el desafío inmediato es frenar el impacto de las medidas judiciales y legislativas que aún no han mostrado su «magnitud» total en el tejido social argentino.

