Crónica de un desfinanciamiento anunciado
La comunidad médica y académica de la Universidad de Buenos Aires (UBA) ha lanzado una advertencia terminal sobre la sostenibilidad de sus centros asistenciales. Según un reporte publicado por teleSUR, basado en información de Tiempo Argentino y Página 12, el director del Hospital de Clínicas, Marcelo Melo, aseguró que “si no nos depositan los fondos, en un mes y medio nuestros hospitales van a dejar de funcionar”, marcando un horizonte de apenas 45 días para el cese de actividades. Esta situación no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una parálisis presupuestaria que afecta tanto la atención inmediata como la formación de los futuros profesionales de la salud en Argentina.
Recortes operativos y el impacto en la formación
La crisis ya se traduce en medidas concretas de racionamiento que afectan directamente el derecho a la salud de miles de pacientes. Marcelo Melo detalló que ante la carencia de recursos, “tuvimos que reducir la cantidad de cirugías y de tratamientos médicos”, lo que representa un retroceso crítico en la capacidad prestacional de instituciones de referencia como el Clínicas, el Instituto Roffo y el Instituto Lanari. El directivo enfatizó que la degradación del sistema no solo golpea el presente, sino que “se complicará el futuro de la atención de todo el país” debido al impacto negativo en la formación de residentes y especialistas que rotan por estas aulas hospitalarias.
El laberinto financiero: 80 mil millones en el papel, cero en la caja
El trasfondo económico revela una brecha insalvable entre las asignaciones presupuestarias teóricas y las transferencias reales ejecutadas por la administración central. Aunque el Presupuesto 2026 estipuló 80.000 millones de pesos para los hospitales universitarios, las autoridades denuncian que el Gobierno de Javier Milei no envió los fondos correspondientes al primer cuatrimestre del año. En este contexto, Melo subrayó que “estamos atravesando una situación económica grave debido a que en estos últimos cuatro meses no hemos recibido ni siquiera un peso del presupuesto de funcionamiento hospitalario”, lo que impide la compra de insumos básicos y medicamentos.
Versiones cruzadas y la movilización del 12 de mayo
Mientras el Ministerio de Capital Humano, dirigido por Sandra Pettovello, califica las denuncias como «falsas» y sostiene que los fondos ordinarios fueron enviados, la realidad en los pasillos de los hospitales cuenta una historia de asfixia salarial y operativa. La UBA sostiene que el poder adquisitivo de los sueldos ha caído un 50% debido al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Ante este escenario, Melo cuestionó la viabilidad del sistema al señalar que “los fondos para el funcionamiento deberían haberse enviado en enero” y que los montos actuales son idénticos a los del año pasado, ignorando la inflación proyectada. Esta tensión creciente desembocará en la cuarta marcha federal universitaria, programada para el próximo 12 de mayo.

