El exvicepresidente Jorge Glas denunció públicamente que su estado físico se ha deteriorado debido a supuestos tratos degradantes en la Cárcel del Encuentro. La audiencia de hábeas corpus fue suspendida y se reprogramó con la presencia del Ministerio de Salud.
El exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas expuso públicamente los maltratos sufridos durante su reclusión en la Cárcel del Encuentro, ubicada en la provincia de Santa Elena. La comparecencia se realizó de manera virtual en el marco de una solicitud de hábeas corpus presentada por su defensa.
Según los abogados de Glas, las autoridades han vulnerado el principio de “cuerpo presente”, que permite al juez evaluar directamente la condición del detenido. La abogada Sonia Vera explicó a medios locales que “la comparecencia telemática no es la regla, sino una excepción que debe ser expresamente justificada por el Estado y compatible con el control judicial efectivo” (publicado en El Comercio).
Ante esta supuesta violación, la audiencia pública fue suspendida y reprogramada para el sábado 27 de diciembre. En la nueva sesión se garantizará la participación del Ministerio de Salud Pública (MSP), considerado esencial para asegurar la protección de la vida y la salud del exvicepresidente.
Jorge Glas es un secuestrado político. Tras cumplir una condena injusta, sigue sufriendo tratos crueles e inhumanos. La difusión de su imagen es humillación y escarmiento. No es justicia: es venganza política desde el Estado. #SOSJorgeGlas pic.twitter.com/nv8K4L5n04
— Brigada Nacional JORGE GLAS-Loja RC5 (@BNJGLRC5) December 26, 2025
La defensa de Glas sostiene que las condiciones de su reclusión han deteriorado su estado físico, debido a la falta de atención médica adecuada, que no puede limitarse a controles básicos como presión arterial y saturación de oxígeno. Desde abril de 2024, cuando fue detenido por presuntos delitos de corrupción, Glas permanece recluido en el centro penitenciario de Santa Elena.
Los abogados continúan solicitando medidas urgentes ante la justicia para proteger su integridad personal y su derecho a la salud. Las autoridades deberán garantizar que la nueva audiencia cumpla con todos los protocolos legales y médicos correspondientes.

