Como el terremoto más fuerte registrado de forma instrumental en la historia del servicio sismológico cubano, fue calificado por los especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais), el sismo de magnitud 7.1 en la escala de Richter, ocurrido a las 2 y 10 minutos de la tarde del martes 28/01.
Según explicó al sitio cubano Granma el doctor Bladimir Moreno Toirán, presidente del consejo científico del Cenais, con sede en Santiago de Cuba, desde el surgimiento en 1964 de estaciones sismológicas en el país, este movimiento sísmico solo había estado precedido en magnitud por el de 6.9 acaecido en 1991 en la misma zona, pero un poco más cercano a Cabo Cruz.
De acuerdo con el reporte oficial el de ahora fue perceptible en todo el territorio nacional, debido a su gran magnitud de 7.1 en la escala de Richter, y estuvo localizado a unos 125 kilómetros al suroeste de Cabo Cruz y a 145 kilómetros al suroeste de Niquero (provincia de Granma), con epicentro localizado en el mar a unos 20 kilómetros de profundidad.
Respecto a su ocurrencia Moreno Toirán añadió que realmente fue muy fuerte, pero profundo en el mar y bien alejado, tanto de Cuba como de Jamaica, nación vecina donde también se sintió considerablemente, y muchas agencias extranjeras lo han ubicado allí, aunque realmente fue a casi igual distancia entre una y otra isla.
Además, precisó que como es lógico, donde más se sintió fue al sur de oriente, pero hay reportes de perceptibilidad en toda Cuba y, como se comenta, en La Habana, sobre todo en edificios altos, ya que por su magnitud y la lejanía las ondas de baja frecuencia son las que viajan a más distancias, y precisamente las que más se hacen sentir en los niveles tres y cuatro de las edificaciones altas.
SIN PELIGRO DE TSUNAMI
Junto a la sacudida que arrancó la tranquilidad a cientos de personas en el país caribeño, el sismo trajo a través de las redes sociales y los reportes de algunos medios de prensa, la alerta de una posible amenaza de tsunami, peligro que fue descartado por Arango Arias, jefe del Servicio Sismológico Nacional y vicedirector técnico del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS).
«Un terremoto al sur de Cuba es poco probable que genere un tsunami en el país, pues el plano de falla es vertical, lo que quiere decir que las placas se mueven una al lado de la otra, lo que no favorece la ocurrencia de fenómenos de este tipo», precisó el experto, al tiempo que convocó a nuestra población a dar prioridad a informarse de las fuentes cubanas, particularmente de aquellas especializadas como la página del Cenais.
ESTADÍSTICAS
- Con cerca de 3.000 terremotos, de ellos solo seis perceptibles, cerró la sismicidad de 2019 en Cuba, según informó la Vicedirección Técnica del Cenais.
- De acuerdo con el resumen anual de esa institución científica, se sigue bajo el comportamiento de esos fenómenos, al igual que ocurrió en el año anterior y en una tendencia decreciente iniciada desde 2017.
- Por otra parte, el primer sismo perceptible del presente año fue registrado el 24 de enero por la red de estaciones del Servicio Sismológico Nacional, a 37 kilómetros al sureste del poblado de Caimanera, en la provincia oriental de Guantánamo. El temblor tuvo una magnitud calculada inicialmente en 4.2 en la escala de Richter, sin reportarse daños humanos o materiales.
- Desde hace más de tres lustros el país trabaja en la modernización de la red sismológica nacional.
- El Cenais tiene la misión de contribuir a la mitigación del riesgo sísmico, mediante los estudios sismológicos y geodinámicos fundamentales y aplicados.
- También monitorea y evalúa la actividad sísmica en Cuba, junto con dirigir y operar la red de estaciones del Servicio Sismológico Nacional.

