En las últimas semanas, en el marco de la operación militar especial de Rusia en Ucrania, se han repetido a diario el anuncio de sanciones contra Moscú que han afectado —en mayor o menor medida— a países de todas las regiones.
El encargado de relaciones políticas del Partido Comunista de Chile, Juan Andrés Lagos, incluso cree que la imposición de sanciones internacionales contra Rusia debilitan lo que había logrado alcanzar en materia de multilateralismo y respeto al derecho internacional, según dijo en entrevista con la agencia Sputnik.
«La imposición de sanciones internacionales contra Rusia debilita lo que se había logrado alcanzar con el multilateralismo y el derecho internacional, todo orquestado por una política de carácter imperialista de la Organización del Tratado del Atlántico Norte [OTAN]», señaló Lagos.
Lagos, quien también es miembro de la Comisión Política y del Comité Central de su partido, aseguró que los países que se han sumado a las sanciones solo ven «lo que ha pasado este año, pero no consideran la trayectoria histórica del conflicto».
«Yo creo que la causa principal de todo lo que está ocurriendo, incluida la guerra, tiene su origen en el afán imperialista de Estados Unidos y la OTAN, una política desastrosa que algunos pretenden desconocer o ignorar», sostuvo.
El militante comunista manifestó que no cree que las sanciones tengan el efecto que desean los Gobiernos castigadores, asegurando que «más bien lo que producen es un problema serio de afectación a los pueblos, y no solo el ruso, también el ucraniano, los pueblos de oriente e incluso acá en la América Latina».
Consultado sobre la postura que debería tomar el Gobierno chileno sobre las sanciones, Lagos indicó que Chile debe «fomentar las conversaciones entre estados para que se respete el derecho internacional».
Esta semana el presidente chileno, Gabriel Boric, cuestionó las sanciones internacionales afirmando al medio argentino Infobae que, si bien estas le parecen bien cuando «se utilizan para presionar, por ejemplo, en este caso para terminar la guerra» no está de acuerdo en imponerlas cuando «se termina perjudicando a todo un pueblo por las decisiones de unos pocos gobernantes».
Numerosos países condenaron la operación militar especial que Rusia lanzó el pasado 24 de febrero para «desmilitarizar» y «desnazificar» Ucrania y activaron varias baterías de sanciones individuales y sectoriales que buscan infligirle a la economía rusa el mayor daño posible.
Por vez primera, las sanciones incluyen la desconexión parcial de Rusia del sistema bancario SWIFT, la inmovilización de las reservas internacionales de su Banco Central y, en el caso de países como Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Australia, el embargo sobre la importación de petróleo ruso.
SWIFT (acrónimo inglés de Society for World Interbank Financial Telecommunication) es una plataforma que conecta a unas 11.000 instituciones financieras de más de 200 países y sirve de base del sistema financiero internacional.
Fuente: Sputnik

