Entre el mito fundacional y la urgencia federal: Máximo Kirchner analiza el tablero nacional
En una extensa entrevista concedida a Cynthia García para el programa La García en AM 530, el diputado nacional Máximo Kirchner utilizó la efeméride del 27 de abril —aniversario de la elección que llevó a Néstor Kirchner a la presidencia en 2003— para trazar un paralelismo crítico con el presente. Lejos de la mera nostalgia, el referente de La Cámpora describió un escenario de degradación institucional y económica, señalando que, a diferencia de la construcción política de principios de siglo, actualmente “gobierna alguien que proviene de la antipolítica”.
El espejo de 2003: Responsabilidad frente al «no país»
Kirchner recordó los inicios del proyecto santacruceño a nivel nacional, destacando la seriedad de una gestión que comenzó con apenas el 22% de los votos. Según el diputado, su padre evitó los atajos mediáticos y la victimización, enfocándose en la resolución de problemas tangibles para ganar legitimidad. En un dardo dirigido tanto al oficialismo actual como a las internas de su propio espacio, remarcó que “la autoridad no la construyó yendo contra ningún dirigente, sino que la construyó abocándose a resolver los problemas”.
El análisis del legislador subraya que aquel proceso se dio en un contexto donde también reinaba un descreimiento generalizado. No obstante, advirtió que la diferencia radica en la voluntad de representación, contrastando la mística de la «Argentina en serio» con la actual gestión de Javier Milei. Kirchner fue tajante al evaluar el ascenso del libertario: “¿qué nos pasó que nos ganó alguien con una motosierra en la mano?”, se preguntó, vinculando este fenómeno a los errores de la gestión de Alberto Fernández y la falta de sinceridad hacia el electorado.
Propuesta federal: El Fondo de la Soja para Pullaro y Llaryora
Ante el avance de lo que denominó un «industricidio» en provincias como Santa Fe, Kirchner planteó la necesidad de dotar de recursos directos a las administraciones provinciales para paliar los efectos del ajuste nacional. En ese sentido, propuso la creación de un nuevo mecanismo de transferencia: “¿por qué no vamos por un fondo federal de la soja nuevo?”, sugiriendo que gobernadores de signos opuestos, como Maximiliano Pullaro o Martín Llaryora, deberían contar con fondos para atender a sus poblaciones.
Esta postura busca romper la lógica de la confrontación estéril en el Congreso, priorizando la gobernabilidad territorial por sobre las diferencias partidarias. Según el diputado, la situación en el interior profundo es alarmante, mencionando incluso la aparición de “pueblos fantasmas” en Santa Cruz tras el corrimiento de empresas estatales como YPF. Kirchner insistió en que el federalismo no debe ser una consigna vacía: “hay que fondear a las provincias” para que puedan abordar una crisis que afecta a millones de ciudadanos.
La interna peronista y la centralidad de Cristina
El diputado también se refirió a las tensiones dentro del Partido Justicialista y lo que calificó como una persecución judicial contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Criticó lo que denomina el “pejotismo” y la tendencia de algunos sectores a distanciarse de la conducción de su madre. Kirchner defendió la vigencia de la ex mandataria, afirmando que “Cristina tiene algo que excede a cualquier dirigente del peronismo actual que es que la escuchan los peronistas y la escuchan los que no la quieren”.
Finalmente, Kirchner hizo un llamado a la «madurez» de la dirigencia política frente a una sociedad que, en su opinión, está sufriendo un modelo diseñado para la mitad de la población. Advirtió que no es momento de especulaciones electorales tempranas, ya que “la situación es muy compleja como para andar jugando a la politiquería barata”. La nota de cierre de su análisis fue la advertencia sobre un país «asimétricamente dual», donde el número de ciudadanos que quedan fuera del sistema crece al ritmo del retiro del Estado nacional.

