Un juez federal de Texas ordenó la liberación de un niño ecuatoriano de cinco años y de su padre, detenidos por el ICE, al considerar que el Gobierno priorizó cuotas de deportación aun a costa de traumatizar a menores.
Un juez federal de Estados Unidos ordenó la liberación del niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos, de cinco años, y de su padre, detenidos desde el 20 de enero por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La resolución judicial cuestionó duramente la política migratoria del Gobierno y denunció el impacto directo sobre menores.
El fallo fue emitido por el juez federal de distrito Fred Biery, con sede en San Antonio, Texas, quien dispuso que ambos sean liberados este martes del centro de detención donde permanecen retenidos.
Un fallo que cuestiona las cuotas de deportación
En su resolución, Biery afirmó que el caso se originó en una “búsqueda mal concebida e incompetentemente implementada” por parte del Gobierno para cumplir con cuotas diarias de deportación. Según el magistrado, esa política se ejecutó incluso si implicaba “traumatizar a niños”.
Además, el juez señaló que las autoridades migratorias actuaron ignorando principios fundacionales de Estados Unidos. En ese marco, citó fragmentos de la Declaración de Independencia para comparar las prácticas actuales con abusos históricos del poder estatal.
Críticas al enfoque del Gobierno federal
El fallo también hizo referencia al contexto político que impulsa estas detenciones. Stephen Miller, jefe de gabinete de políticas de la Casa Blanca, sostuvo públicamente que la Administración busca alcanzar unos 3.000 arrestos migratorios diarios.
Biery incluyó en su decisión una fotografía del niño y citas bíblicas, como forma de subrayar el impacto humano del caso. Entre ellas, recordó las palabras de Jesús: “Dejad que los niños vengan a mí”, y añadió la frase “Jesús lloró”, como cierre simbólico del fallo.
Indignación pública y antecedentes recientes
La detención de Liam Conejo generó una fuerte reacción social en Minnesota, donde fue arrestado junto a su padre. Imágenes del niño rodeado de agentes del ICE provocaron indignación y reforzaron las críticas a la ofensiva migratoria del Gobierno de Donald Trump.
Ese rechazo se profundizó tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses, Renee Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti, quienes fueron asesinados por agentes federales en operativos migratorios recientes. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) defendió esas acciones y calificó a las víctimas como “terroristas domésticos”, pese a la existencia de videos que contradicen esa versión.
El uso del niño y la respuesta oficial
Tras el arresto, vecinos y funcionarios denunciaron que los agentes utilizaron al niño como señuelo, pidiéndole que llamara a la puerta de su casa para que su madre abriera. Sin embargo, el DHS calificó esos testimonios como una “mentira descarada”.
En el plano legal, el juez Biery ya había ordenado previamente que Liam y su padre no fueran deportados hasta que se resolviera su situación judicial.
La situación legal y las condiciones de detención
El Gobierno sostiene que Adrián Conejo Arias, padre del niño, ingresó de manera irregular desde Ecuador en diciembre de 2024. No obstante, el abogado de la familia afirmó que existe una solicitud de asilo pendiente, lo que habilita su permanencia en el país.
La detención derivó en protestas frente al centro de detención familiar de Texas y motivó la visita de dos congresistas demócratas, quienes evaluaron las condiciones del lugar y se reunieron con el padre del menor.
Denuncias por trato inhumano
Los abogados de la familia denunciaron condiciones precarias en el centro, que alberga a unas 1.100 personas. Según indicaron, el agua no es potable, la comida contiene insectos y restos de suciedad, y la atención médica resulta insuficiente.
El padre de Liam relató que su hijo “no ha sido el mismo” desde la detención. A su vez, un informe del ICE reconoció en diciembre que unos 400 niños fueron retenidos por más tiempo del límite recomendado de 20 días, en violación de estándares básicos de protección infantil.

