La situación de los ciudadanos argentinos Paula Jiménez y Lucas Aguilera genera una creciente preocupación internacional tras cumplirse tres días sin noticias sobre su paradero ni su estado físico. Ambos fueron interceptados por fuerzas militares en el este de Libia mientras formaban parte de una delegación humanitaria que se dirigía hacia la Franja de Gaza.
Desaparición en zona de conflicto
El contacto con los activistas se perdió de manera abrupta el pasado domingo 24 de mayo a las 15:50 horas. Según relató Nora Otín, madre de Paula Jiménez, en una entrevista exclusiva con el programa «Que vuelvan las ideas» de Somos Radio AM 530, la detención se produjo en el denominado «puesto de control 5+5», en las inmediaciones de la ciudad de Sirte.
Jiménez, psicóloga, y Aguilera, médico veterinario, se desempeñan como directores de investigación del portal informativo NODAL. Al momento de su captura, integraban el Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb, una misión civil internacional que transportaba módulos habitacionales, alimentos, medicamentos y ambulancias destinados al pueblo palestino.
Denuncia de secuestro y falta de información
Nora Otín calificó la situación actual como un «secuestro», dado que ninguna autoridad ha informado oficialmente el lugar de detención ni las condiciones de salud de los implicados. «No sabemos nada desde el día domingo. No sabemos cómo están físicamente ni en qué lugar los tienen», manifestó la mujer en diálogo con la emisora citada.
La delegación afectada está compuesta por diez personas de diversas nacionalidades, incluyendo ciudadanos de Uruguay, España, Italia, Portugal, Polonia, Túnez y Estados Unidos. Mientras que el grueso del convoy permanece a 80 kilómetros del puesto de control, este grupo reducido se había adelantado para negociar el paso de la ayuda humanitaria hacia Egipto, momento en el que fueron retenidos.
Reclamo de intervención diplomática
Los familiares y organizaciones de derechos humanos han intensificado las gestiones ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina. Sin embargo, Otín denunció una marcada ausencia de comunicación por parte de las autoridades nacionales: «Cancillería no ha intercedido para nada. No ha habido ningún tipo de respuesta ni pública ni en contacto directo con los familiares».
En contraste, se informó que las cancillerías de Uruguay e Italia ya han iniciado protocolos de actuación. Al no contar Argentina con una embajada residente en Libia —la representación es concurrente desde Túnez—, las gestiones se han extendido a la Embajada de Italia, único país europeo con presencia diplomática en el este libio.
Contexto regional
La zona donde se produjo la interceptación está bajo el control de las fuerzas de Khalifa Haftar, que dominan el este de Libia. Nora Otín señaló que, según la información que han podido recabar, estas milicias operarían en coordinación con intereses externos que buscan bloquear el flujo de asistencia hacia la región de Rafah.
Ante la falta de garantías, organismos internacionales y diputados nacionales han presentado proyectos de resolución exigiendo al Poder Ejecutivo una intervención urgente para constatar la integridad física de los argentinos y asegurar su inmediata liberación.

