El expresidente de México reapareció públicamente para convocar a una red de apoyo humanitario hacia la isla. En un contexto de renovada presión por parte de la administración de Donald Trump, AMLO apela al legado histórico mexicano para cuestionar el bloqueo económico. Frase clave objetivo: López Obrador apoyo Cuba.
El retorno a la esfera pública por la vía humanitaria
Tras meses de retiro, el expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha vuelto a la escena política mediante un mensaje difundido en sus redes sociales, centrado exclusivamente en la situación crítica que atraviesa Cuba. Según reportó el portal RT, el exmandatario denunció las políticas de aislamiento contra la isla caribeña, afirmando que «me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba». Esta reaparición no es azarosa; ocurre en un momento de fragilidad económica extrema para el país caribeño, exacerbada por las restricciones financieras internacionales.
La iniciativa del exmandatario se canaliza a través de la asociación civil «Humanidad con América Latina», conformada por intelectuales y periodistas. López Obrador instó a la ciudadanía a realizar aportes económicos directos para la adquisición de insumos básicos, señalando con énfasis: «¡Que cada quien aporte lo que pueda!» para la compra de alimentos, medicinas y combustible. Esta acción traslada la responsabilidad de la cooperación de los canales oficiales a la sociedad civil, una estrategia que busca evadir, en la medida de lo posible, los obstáculos normativos que impone el bloqueo financiero de Estados Unidos.
Contexto histórico y la sombra de Donald Trump
Para justificar su posicionamiento, López Obrador apeló a la memoria histórica de la política exterior mexicana, citando al general Lázaro Cárdenas durante la invasión de Bahía de Cochinos en 1961. Al recordar que en aquel entonces se sostuvo que «su suerte es la nuestra», el expresidente vincula la estabilidad regional con la resistencia del modelo cubano. Esta retórica refuerza la identidad soberanista que caracterizó su gestión (2018-2024), durante la cual estrechó lazos con Miguel Díaz-Canel, quien llegó a otorgarle la «Orden de José Martí», máxima distinción del Estado cubano.
Sin embargo, el escenario actual es marcadamente más hostil que el de hace dos años. La presidencia de Claudia Sheinbaum enfrenta ahora las «crecientes presiones del Gobierno encabezado por Donald Trump», cuyas medidas coercitivas han tensado nuevamente la relación bilateral en el continente. Aunque Sheinbaum ha ratificado que su administración seguirá «promoviendo el diálogo diplomático«, el activismo de López Obrador desde el retiro añade una capa de presión política interna y externa, marcando un contraste simbólico con la cautela que suele exigir la diplomacia de Estado en funciones.
Implicancias de una colecta en tiempos de crisis
Desde una perspectiva crítica, el llamado a una colecta bancaria para comprar petróleo y medicinas evidencia la profundidad de la crisis de suministros en la isla, que no ha podido ser revertida solo con acuerdos gubernamentales. Al promover el depósito en la cuenta de Banorte número 1358451779, AMLO busca materializar una solidaridad que él define como necesaria frente a lo que califica de un «pleito ajeno» que afecta directamente a la población civil.
La movilización de recursos por fuera de los presupuestos estatales mexicanos permite al actual gobierno de Sheinbaum mantener una postura de apoyo formal sin comprometer directamente más recursos públicos en un clima de escrutinio por parte de Washington. No obstante, el mensaje de López Obrador de que «su suerte es la nuestra» actúa como un recordatorio persistente de que la política exterior de la autodenominada Cuarta Transformación sigue considerando a Cuba como un bastión estratégico y simbólico innegociable.

