Al menos 53 personas, entre ellas dos bebés, murieron o permanecen desaparecidas tras el vuelco de una embarcación frente a la ciudad libia de Zuwara. La OIM volvió a advertir sobre la falta de vías seguras de migración.
Una nueva tragedia golpea a las rutas migratorias del Mediterráneo central. Al menos 53 personas, entre ellas dos bebés, murieron o permanecen desaparecidas tras el naufragio de una lancha neumática frente a la costa de Libia.
La información fue confirmada este lunes por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que difundió los detalles a través de un comunicado oficial publicado en su sitio web. El hecho ocurrió el pasado 6 de febrero, al norte de la ciudad costera de Zuwara, uno de los principales puntos de salida hacia Europa.
Un rescate con solo dos sobrevivientes
At least 53 migrants, including two babies, are dead or missing after a boat capsized off the coast of Libya.
These tragedies are preventable. Urgent action is needed to protect lives and ensure safe, regular pathways on the Central Mediterranean route. https://t.co/crr3B1Y8tN pic.twitter.com/coEHlcKiXB
— IOM Spokesperson (@IOMSpokesperson) February 9, 2026
Según explicó la OIM, la embarcación transportaba a 55 personas cuando volcó en altamar. Solo dos mujeres de nacionalidad nigeriana lograron sobrevivir y fueron rescatadas durante un operativo de búsqueda y salvamento realizado por las autoridades libias.
Además, el organismo señaló que ambas sobrevivientes informaron haber perdido a familiares cercanos en el naufragio. Este dato refuerza el impacto humano y familiar de la tragedia, que se repite con frecuencia en estas rutas.
Rutas mortales y falta de respuestas
Por otro lado, la OIM reiteró su profunda preocupación por el aumento de muertes y desapariciones en el Mediterráneo, considerado una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo. La ausencia de vías legales y seguras empuja a miles de personas a manos de redes de tráfico.
En ese contexto, el organismo remarcó que la situación en Libia sigue siendo un factor determinante. La inestabilidad política, la violencia y las denuncias de abusos contra migrantes agravan el riesgo de quienes intentan huir.
Finalmente, el naufragio frente a Zuwara se suma a una extensa lista de tragedias silenciadas. Hombres, mujeres y niños continúan perdiendo la vida en un sistema migratorio desigual que no logra priorizar la protección de los derechos humanos.

