Desde Caracas, el analista Francisco González aseguró que la incursión militar estadounidense no fue “quirúrgica” y alcanzó zonas residenciales en distintas regiones del país, dejando un saldo de víctimas civiles aún no confirmado oficialmente.
Los bombardeos registrados en distintos puntos de Venezuela tras la incursión militar liderada por Estados Unidos provocaron la muerte de civiles y no se limitaron a objetivos estrictamente militares. Así lo afirmó el especialista en integración regional Francisco González, quien habló desde Caracas en diálogo con Roberto Caballero en el programa Caballero de Día, emitido y publicado por medios argentinos.
Desde el inicio de la entrevista, González desmintió la versión difundida por Washington. “No es como dice Donald Trump que atacaron solo bases militares”, sostuvo. Según relató, los ataques impactaron en zonas residenciales donde vivían miles de personas, tanto en la capital como en otras regiones del país.
Ataques en zonas cívico-militares y residenciales
Uno de los puntos más afectados fue Fuerte Tiuna, una extensa área cívico-militar que combina instalaciones castrenses con complejos habitacionales. Allí, explicó el analista, “las partes civiles también fueron atacadas”, lo que incrementó el riesgo para la población no involucrada en el conflicto.
Además, detalló que los bombardeos incluyeron el uso de misiles lanzados desde helicópteros y drones. Algunos de esos dispositivos, aseguró, serían de origen extranjero. Como consecuencia, la tensión no se disipó tras las primeras horas del ataque.
En ese marco, González advirtió que durante la noche posterior a la incursión se detectó “presencia de drones espía cerca del Palacio de Miraflores”. Esa situación mantuvo en alerta a la población caraqueña y reforzó el clima de incertidumbre en la ciudad.
Víctimas sin cifras oficiales y continuidad institucional
Respecto al número de víctimas fatales, el especialista aclaró que aún no existían cifras oficiales. Sin embargo, cuestionó los primeros datos difundidos públicamente. “Se habló de 80 muertos, pero creo que son más”, afirmó, y explicó que las autoridades continuaban evaluando daños y relevando heridos.
Al mismo tiempo, comparó la ofensiva con otros conflictos recientes. Según su análisis, lejos de tratarse de una acción puntual, “fue un ataque clásico, con meses de preparación previa”, lo que refuerza la gravedad del episodio.
Finalmente, González destacó que, pese a la agresión externa y a la denuncia del secuestro del presidente Nicolás Maduro, el Estado venezolano mantuvo su continuidad institucional. La conformación de la Asamblea Nacional y la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada evitaron, según señaló, un vacío de poder como el ocurrido en otros golpes de Estado en la región.
No obstante, el analista advirtió que el escenario sigue abierto y condicionado por factores externos. “Esto se va a definir por la correlación de fuerzas dentro del propio Estados Unidos”, concluyó, y remarcó que la invasión a Venezuela dejó un precedente grave para América Latina y el equilibrio geopolítico internacional.
