Cine

Realizadoras y actrices reflexionaron sobre la perspectiva de género en el FICER

Un panel sobre Género se vivió en la última jornada del Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER) organizado por el Gobierno de Entre Ríos. El lugar de la mujer en las realizaciones audiovisuales y el desafío del sector en términos de género fueron los temas abordados.

Luego de cinco días de intensa grilla de películas, el FICER concluyó dejando un balance positivo, no sólo en la concurrencia a las proyecciones, sino también en las variadas temáticas de las instancias de formación que se desarrollaron a lo largo de las jornadas. La Mesa de Perspectiva de Género en el Cine Latinoamericano contó con la presencia de realizadoras, guionistas y actrices de cine, quienes reflexionaron sobre el lugar de la mujer, las dificultades y los desafíos en una industria que ha sido históricamente predominantemente masculina.

Celina Murga, directora artística del Festival, fue quien abrió el panel y habilitó la palabra a las mujeres que se dieron cita en la sala Verónica Kuttel del Centro Cultural de Convenciones La Vieja Usina, el pasado sábado por la mañana.

Anahí Berneri, realizadora argentina, directora de la película Un año sin amor, Por tu culpa, entre otros títulos, hizo el recorrido película por película de su filmografía para reflexionar acerca de los temas que aborda en ellas: HIV y sexualidad, prostitución, la problemática de género en trabajos como el de ser vedette, la maternidad y los mandatos patriarcales, y otros.

“Por tu culpa es una película que filmé en mi casa con los juguetes de mis hijos y con Erica Rivas como protagonista. Habla de una mujer que una noche de desborde, por no saber poder poner límites, termina con un accidente de uno de sus chicos en un hospital y siempre por cubrirse, por querer ser la madre perfecta, la buena madre que tenemos muchas veces como mandato, es que termina siendo acusada de golpes contra sus hijos, de violencia contra sus hijos. Es una película sobre cómo la falta de límite se transforma en violencia, cómo la falta de decisión y cómo la falta de acción de las mujeres se transforma en violencia”, explicó Berneri sobre la realización intimista que profundiza en los avatares de la maternidad y sus sombras.

Sobre la película protagonizada por Sofía Gala, que cosechó numerosos premios en el Festival de Cine de San Sebastián, y que narra la experiencia de dos mujeres que eligen la prostitución como forma de vida, Berneri explicó: “Me metí con el tema de la prostitución. La prostitución femenina es un tema que divide aguas también en el feminismo, para mí no toda prostitución es trata no toda trata es prostitución. La trata pone a la mujer en el lugar de víctima, en cambio la prostitución puede ser un lugar de víctima o puede ser también una decisión. Intento no juzgar a mis personajes, sino siempre pensarlos como víctimas de una sociedad. Y me parece que todavía estamos en una sociedad patriarcal”.

  • EL LUGAR DE LAS MUJERES DIRECTORAS EN EL CINE

A la hora de hablar de números, cada una expuso su punto de vista respecto de esta desigualdad significativa. Según números del INCAA recabados en una década de cine hasta 2017, sólo el 20% de los estrenos son de películas encabezadas por mujeres.

La directora Inés de Oliveira Cézar reflexionó acerca de estos números: “En la Argentina tenemos un 30% de mujeres directoras de cine y un 70% de directores hombres. Las mujeres queremos hacer cine y queremos trabajar. El problema es la inserción laboral y cómo hacer para llegar a tener esos trabajos”.

Por su parte, Eliana Di Giovani puso en relieve la importante desigualdad que existe en el área de dirección, (la denominada “cabeza” de una película), compuesta por dirección, guión y producción y sobre ciertos lugares que sí son habituales para los roles femeninos, como lo son los que tienen que ver con la asistencia.

La actriz mexicana Gabriela Cartol, protagonista de La camarista, la película que abrió el Festival y que está dirigida por Lila Avilés, relató su experiencia como actriz en un país como México, vinculado con los estereotipos consolidados por las telenovelas: “Mi padre por supuesto tenía algunos prejuicios por el tipo de actuación. Se rumoreaba que era un ambiente poco privilegiado para las mujeres, aún así mi madre defendió por encima de todo. Dijo ‘no tú vas a estudiar actuación, pero tú vas a tener que vivir de esto, no hay más, si es tu camino de vida, perfecto, pero vas a ser profesional, te vas a dedicar a esto, lo vas a hacer bien y vas a contribuir”, manifestó.

“En las escuelas de cine hay más hombres que mujeres estudiando. En el caso de la actuación no es así, en la mayoría de las escuelas hay más mujeres que hombres y en algunos casos 50 y 50. Ante las estadísticas somos las minorías, pero me he encontrado también con que cada vez hay más mujeres queriendo hacer más cosas por encima de lo que marquen las estadísticas y por encima de lo que marque la sociedad. Entonces aplaudo profundamente que tengamos este espacio, que tengamos un Festival de Cine dirigido por una mujer y que cada vez me inviten a más festivales no solamente dirigidos por hombres, sino también por mujeres”, agregó.

Las documentalistas Adriana Loeff y Claudia Abend, directoras de La Flor de la vida, película que formó parte de la grilla del Festival, mostraron una serie de números similares en la industria uruguaya: los lugares ocupados por mujeres en las películas guardan una relación parecida respecto de lo que sucede en Argentina. “El 17% de las películas en Uruguay están dirigidas por mujeres. Hace muy poco nos empezamos a organizar las mujeres del audiovisual en Uruguay frente a esto. Por más que el último premio mejor dirección en el Festival de Sundance lo ganó una directora uruguaya con su ópera prima -lo que fue casi un maracanazo,una gesta nacional de la industria del cine uruguayo- después las gráficas nos dicen también cosas. Entonces una se ve obligada a prestar atención a esto y a darse cuenta de que todavía queda mucho trabajo por hacer y este tipo de paneles son un pasito en esa dirección”, expresó Adriana Loeff. A su turno, Claudia Abend, agregó: “No tengo para nada una militancia feminista consciente ni dirigida especialmente hacia eso, pero sí siento que la mirada femenina me atraviesa, una no puede escapar de ser quien es entonces soy así y soy mujer y soy uruguaya y soy latinoamericana y soy mamá y soy judía y son tantas cosas que todas ésas son parte de mi esencia y son parte de lo que tengo para decir y son parte de mi identidad”.

  • SER MUJER, VIVIR EN LAS PROVINCIAS: DOBLE DESAFÍO

Luego de las intervenciones de las invitadas al panel, Celina Murga invitó a Nora Araujo, integrante del Colectivo Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales de Rosario, que se encontraba entre los participantes del público, a compartir su perspectiva.

“Hay una doble resistencia que nos atraviesa el cuerpo y el territorio: esto de estar descentradas dos veces. Dentro de una industria que en las provincias no es industria, es medio artesanía, medio arte, y la lucha por reivindicar ese espacio de industria y de soberanía audiovisual. La doble resistencia del cuerpo y de lo femenino y del territorio. Eso de estar fuera de eje, ese esfuerzo por dejar de autodenominarnos del interior como decía una compañera chaqueña, ser mujeres de las provincias argentinas, todas. Fue muy lindo poder venir acá, escucharlas, sentirnos juntas en un mismo espacio, no exento de varones deconstruidos. Nosotras también nos tenemos que deconstruir, también tenemos que mirarnos al espejo de esos privilegios en los que muchas nos encontramos paradas”, manifestó Araujo, y cerró el panel diciendo: “Sólo decirles gracias a cada una de ustedes, de nosotras, gracias a cada una por estar en su trinchera, peleando por su deseo, su alegría. Gracias por la sororidad”.

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