La construcción de la memoria frente al negacionismo
En una reciente entrevista concedida al programa La García en Somos Radio AM 530, conducido por la periodista Cintia García, la actual Defensora del Público (con mandato cumplido y gestión paralizada) Miriam Lewin, arrojó luz sobre los debates actuales que intentan relativizar el terrorismo de Estado en Argentina. Ante el cuestionamiento oficial sobre la cifra de víctimas, Lewin fue tajante al afirmar: “Yo creo que fueron muchos más de 30.000”. Esta afirmación se sostiene en la recurrente aparición de sobrevivientes y familiares que, por miedo o estigmatización, nunca realizaron denuncias formales ante los organismos correspondientes.
La periodista, quien fue secuestrada a los 19 años y permaneció cautiva en los centros clandestinos de Virrey Ceballos y la ESMA, describió la dificultad de transmitir la magnitud del horror vivido. Para Lewin, la experiencia en el «infierno» de la detención ilegal marcó un límite en el lenguaje, señalando que “lo que narrás es lo inenarrable”. En este contexto, la profesional destacó la importancia de las movilizaciones populares como un anticuerpo frente a lo que definió como un “repudio a la crueldad” que hoy parece institucionalizarse.
El cuerpo de las mujeres como territorio de guerra
Uno de los ejes más punzantes de la charla fue la invisibilización de la violencia de género y los delitos sexuales cometidos durante la dictadura cívico-militar. Lewin, autora del libro Putas y guerrilleras, remarcó la demora histórica del sistema judicial en reconocer estos abusos como crímenes de lesa humanidad. Al respecto, enfatizó que en un contexto de privación absoluta de la libertad, “el consentimiento no se puede dar dentro de un centro clandestino de detención”.
La crítica se extendió a la estructura de la justicia actual, que aún exige la instancia privada para investigar estos delitos, exponiendo a las víctimas a la revictimización. Lewin advirtió sobre la falta de perspectiva de género en los juicios, señalando que muchas mujeres callan por pudor o falta de garantías, lo que deriva en que “hay un montón de violadores por ahí sueltos que van a morir impunes”. Esta situación refuerza la necesidad de una reforma profunda en cómo el Estado aborda los crímenes contra la integridad sexual en contextos represivos.
De la parálisis institucional a la «planificación de la miseria»
La entrevista también abordó la crítica situación de la Defensoría del Público de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Lewin denunció que el organismo se encuentra actualmente en un estado de abandono administrativo y político. “La Defensoría del Público está paralizada”, aseguró, detallando que la falta de un titular designado impide procesar reclamos y llevar adelante mediaciones esenciales para proteger los derechos de las audiencias, especialmente frente a discursos que vulneran a minorías.
Finalmente, el análisis giró hacia la coyuntura socioeconómica del gobierno de Javier Milei. Lewin utilizó conceptos fuertes para describir el impacto de las políticas actuales en jubilados, personas con discapacidad y trabajadores precarizados. Caracterizó la gestión económica no solo como un ajuste, sino como algo más profundo: “Es la planificación de la miseria”. Para la periodista, el desafío reside en encontrar nuevos lenguajes para comunicarse con las generaciones jóvenes que, identificándose con el «sentimiento antisistema», terminan validando políticas que atentan contra sus propios derechos.

