Con la participación del secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, y del director del Centro Cultural Borges, Alberto Negrín, fueron inauguradas 9 exposiciones simultáneas con las que dio inicio la temporada 2026 de artes visuales en este espacio cultural.
El encuentro de apertura contó también con la presencia del jefe de gabinete de la Secretaría de Cultura, Ignacio Lupi y la directora del Palacio Libertad – Centro Cultural Domingo F. Sarmiento, Valeria Ambrosio, entre otras autoridades, personalidades de la cultura e invitados especiales.
«Hoy estamos en el Centro Cultural Borges, acompañando la inauguración de las nuevas muestras de Artes Visuales dentro de la gran programación 2026 que planificó el maestro Alberto Negrin.
Es una propuesta muy potente con artistas que trabajan sobre temas como el tiempo y la transformación.
Son varias instalaciones que además se combinan con experiencias inmersivas de imagen y sonido, o que transforman el espacio.
Desde la Secretaría de Cultura seguimos generando acciones que fortalecen y proyectan el talento argentino», señaló el Secretario de Cultura.
El conjunto de propuestas en exhibición dan cuenta del espíritu disruptivo y experimental que atravesará las presentaciones de artes visuales durante este año, en las que las nuevas generaciones compartirán el espacio expositivo con artistas ya consagrados generando un diálogo entre distintas trayectorias y miradas.
Las muestras
Mil pedazos, de Eugenia Calvo
Una arquitectura en transición, una escenografía hecha de figuras geométricas simples que colapsó. En este desbarajuste, en el punto de la desintegración de la escena, otra aparece entre sus restos. En un estado de reconversión y fragilidad, cuerpos que antes fueron sillas, acompañan la caída tomando diferentes posturas. Se sostienen entre sí, apoyan sus cabezas, apenas tocan sus manos, se abrazan; generando un clima de transformación que señala la fuerza vital del vínculo y del afecto. Un tiempo ambiguo entre el colapso y la reorganización en donde los cuerpos buscan maneras de existir y estar juntos.

Difícil decir adiós, exhibición colectiva
Una reflexión sensible sobre los procesos de despedida, transformación y pérdida. A través de un conjunto de obras y un montaje concebido específicamente para el espacio, la muestra construye un recorrido que aborda la noción de vacío, permanencia y tránsito, invitando al público a una experiencia más perceptiva que narrativa.
La exposición articula dimensiones espaciales, arquitectónicas y simbólicas, utilizando el espacio como un elemento activo del relato curatorial. El recorrido enfatiza pausas, distancias y silencios, generando un clima de introspección donde las obras dialogan entre sí y con el cuerpo del visitante. El proyecto subraya lo inestable y lo transitorio, reforzando la idea de que toda despedida implica una reconfiguración del lugar que se deja y del que se ocupa.
Afuera solo el mundo, de Andrés Matías Pinilla
La producción reciente del artista colombiano Andrés Matías Pinilla a partir de dibujos, instalaciones, esculturas y videos. La muestra parte de una certeza cruel: el mundo ya no se presenta como un espacio estable y compartido, sino como un territorio atravesado por fricciones, desplazamientos y pérdidas.
Desde el final como punto de partida, de Jorge Miño y Amadeo Azar
La obra abre una escena sin bordes: un mundo que desborda el encuadre y se derrama en la sala. La imagen es arquitectura brutalista y se imprime en una sucesión de planos donde la repetición funda su propio tiempo. El hormigón no describe: impone un orden rítmico. Las imágenes respiran en módulos, en pulsos, en insistencias: memoria y permanencia como materia.
Luz Constructiva, de Gonzalo Maciel
Una intervención espacial que investiga la naturaleza dinámica del color a partir de su triple condición: color luz, color pigmento y color sustractivo.
La obra se despliega mediante la yuxtaposición de tubos de luz LED, planos de color pintados y acrílicos semitransparentes en tonos azules, naranjas y rojos, que actúan como filtros cromáticos. A través de esta combinación de materiales y procedimientos, el artista propone una experiencia perceptiva donde el color deja de ser un atributo fijo para convertirse en un fenómeno en constante transformación.
Platina, de Pablo Insaurralde
Una exposición en la que la cerámica interactúa con otros materiales como el vidrio a través del movimiento, el roce y el sonido. Las obras se activan entre sí con gestos mínimos, produciendo una coreografía delicada donde el humor y la fragilidad ocupan un lugar central.
El tiempo entre las manos, exhibición colectiva
Mientras todo alrededor exige velocidad, respuesta inmediata y productividad constante, estas obras se construyen en otro régimen temporal. Un tiempo que no se detiene ni se aísla del presente, pero que avanza a su propio ritmo: el que se sostiene entre las manos mientras se teje, se borda, se insiste.
Las obras reunidas en esta exposición trabajan desde esa simultaneidad de ritmos. Mientras el mundo acelera, estas piezas acumulan horas, repeticiones, gestos mínimos. No se sitúan fuera de la urgencia contemporánea: la sienten, la absorben, la traducen en materia. El hacer textil aparece así como una forma de atención prolongada, capaz de registrar lo que ocurre alrededor sin plegarse a sus lógicas de rapidez.
Estadio inicial, de Leila Simonian, Yasmin Antún, Renata Molinari
El Centro Cultural Borges inaugura la sala del tercer piso de su edificio con el objetivo de brindar un espacio para que artistas menores de treinta años encuentren en su seno un primer territorio de ensayo institucional.
Este ciclo que comienza en 2026 nace como un laboratorio de práctica artística expandida desde el cual tensionar la producción contemporánea, las materialidades en uso y las formas poéticas de la práctica estética.
Sin título, de Esteban Pastorino
El eje de la muestra se centra en la exploración de diversas formas posibles de representación del espacio-tiempo utilizando el medio fotográfico. Esta propuesta, que el artista ha desarrollado en los últimos años, y donde la técnica juega un papel central, se materializará en la exposición con una serie de obras de formatos diversos, cuyas técnicas van desde la fotografía aérea hasta las panorámicas analógicas de longitudes extremas.
El Centro Cultural Borges (Viamonte 525, CABA) se puede visitar de miércoles a domingo, de 14 a 21 h, con entrada libre y gratuita.
Fuente: Secretaría de Cultura



