El exembajador argentino ante la OEA, Carlos Raimundi, ofreció una lectura punzante sobre la fragilidad del esquema de poder actual en una entrevista cedida al programa «La García» por la señal Somos Radio AM 530. Según el analista, existe una simbiosis peligrosa entre la Casa Rosada y el destino electoral del magnate norteamericano, asegurando que “Trump fue el principal soporte del gobierno de Milei y si Trump se desploma, Milei se termina de desplomar también”.
Un espejo de algoritmos y distorsión internacional
Para Raimundi, el estilo de gestión libertario no representa una anomalía local, sino un reflejo de tácticas de deslegitimación institucional que ya se han visto en el hemisferio norte. El diplomático comparó la actitud de Trump ante las protestas masivas en Estados Unidos con la del mandatario argentino, señalando que ambos comparten “esta cosa de creer que la fidelización de su gobierno transita por un algoritmo de las redes sociales”, lo cual implica un distanciamiento deliberado de la realidad material de los ciudadanos.
Esta alineación no se agota en lo estético, sino que permea la política exterior, donde Argentina ha comenzado a adoptar conflictos bélicos ajenos como propios, rompiendo con tradiciones de neutralidad. Raimundi calificó este giro como “gravísimo porque nosotros tenemos un presidente que dice que su guerra es propia y que vamos a ganar la guerra”, contrastando esta postura incluso con la cautela de las potencias europeas frente a las tensiones en el Medio Oriente.
El fin del «malmenorismo» y la crisis de representación
En cuanto a la reorganización del campo popular, el exembajador fue tajante al rechazar estrategias electorales basadas en la mera resignación o el pragmatismo vacío. Al ser consultado por los errores que la oposición no debe repetir, sentenció un rotundo “nunca más al malmenorismo”, argumentando que este modelo ya fracasó y que la sociedad requiere de una «epopeya pública» que enfrente el saqueo y la entrega de soberanía.
El análisis también abordó la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y su impacto en la calidad democrática del país. Raimundi enfatizó que la proscripción de la expresidenta no es un problema individual, sino un condicionamiento para todo el movimiento peronista, afirmando que “no se puede recuperar una paz política con el peronismo proscripto”, lo que obliga a la militancia a problematizar las estrategias de fondo en lugar de ignorar la gravedad del escenario.
📌 «La prisión de Cristina es lo suficientemente grave como para plantearte abstenerte a participar en las elecciones»
📻 Carlos Raimundi (@carlosraimundi), exembajador argentino ante la OEA, con @cyngarciaradio, en #LaGarcía pic.twitter.com/jUOUuD6LPj
— Somos Radio AM 530 (@somosradioam530) March 31, 2026
El bloque de poder que «huele sangre»
Finalmente, advirtió sobre el avance de un proyecto oligárquico que, aunque distanciado de la estética de Milei, busca capitalizar el desgaste social sin proponer una salida popular. Raimundi identificó un bloque de poder económico concentrado que ya “está oliendo sangre” y que podría derivar en una alianza de centro-derecha productivista liderada por figuras como Mauricio Macri o Victoria Villarruel, alejando nuevamente la discusión de la recuperación de la riqueza nacional.
Para enfrentar este panorama, el exembajador sugirió volver a los ejes de soberanía y deuda, planteando que cualquier programa futuro debe ser creíble y estar respaldado por la movilización. Remarcó que el problema de la deuda no es técnico sino penal, ya que “les metieron la mano en el bolsillo a la sociedad” para financiar la fuga de capitales, un eje que debería ser central en cualquier propuesta que aspire a representar nuevamente a las mayorías.

