El peronismo busca «articular de manera más fina» ante un modelo que destruye el tejido productivo
En una entrevista concedida a los periodistas Ariel Zak y Gabriela Pepe en el programa Conflicto de Intereses (Radio 10), el senador nacional de Unión por la Patria, Eduardo «Wado» de Pedro, trazó un crudo diagnóstico sobre la situación federal de la Argentina y los desafíos de la oposición. Tras su reciente visita a La Rioja, el dirigente insistió en la «necesidad de empezar a articular de manera más fina al peronismo» para ofrecer una alternativa sólida a las políticas de la actual administración nacional.
El ahogo financiero a las provincias y el impacto en el empleo
La visita de De Pedro a La Rioja no fue azarosa; respondió a la denuncia penal del fiscal Stornelli contra el gobernador Ricardo Quintela. El senador describió a la provincia como «una de las provincias más perjudicadas» por la quita del punto de coparticipación que históricamente se le reconocía. El impacto no es solo contable: según denunció, el parate de la obra pública y el ajuste ya se cobraron 11.000 puestos de trabajo solo en la construcción riojana, un fenómeno que se replica a escala nacional con la desaparición de 22.600 pequeñas y medianas empresas.
El análisis de De Pedro no se limitó a lo coyuntural, sino que señaló una intencionalidad política detrás del desfinanciamiento de las universidades de Chilecito y de La Rioja. Para el legislador, el daño al sistema productivo y educativo es alarmante, al punto de considerar que el discurso oficialista, que pregona lógica pero ejecuta destrucción, «es una inmoralidad» frente a los sectores que hoy no llegan a fin de mes.
Programa antes que nombres: la lección de 2017
Respecto a la reorganización del Partido Justicialista y la conformación de un frente opositor, De Pedro intentó esquivar la danza de nombres propios —como los de Axel Kicillof o Guillermo Moreno— para centrarse en la estrategia política. Recordó que la unidad por la unidad misma no basta y que la experiencia del gobierno anterior dejó enseñanzas: «el frente tiene que tener claro un programa y qué es lo que va a hacer» antes de las elecciones, para evitar tensiones internas que paralicen la gestión de la distribución y el empleo.
En este sentido, el senador subrayó que no se trata solo de ampliar el espacio hacia sectores de centro o peronistas disidentes, sino de establecer acuerdos sobre cómo se tratará con el Fondo Monetario Internacional y cómo se encenderá el motor productivo. Para De Pedro, cualquier dirigente que camine hoy el territorio es valioso, siempre y cuando «cada uno de esos armados esté articulado en un ámbito del movimiento nacional peronista», evitando proyectos individuales aislados.
Límites éticos y la sombra del negacionismo
Uno de los puntos más tensos de la entrevista fue la consulta sobre un posible acercamiento a la vicepresidenta Victoria Villarruel, una idea que algunos sectores del peronismo han dejado trascender. De Pedro fue tajante al respecto, apelando a la memoria histórica y a su propia historia personal: «con torturadores no». El senador cuestionó el supuesto nacionalismo de Villarruel, señalando que su reivindicación de la dictadura es incompatible con el peronismo, dado que aquel golpe buscó, precisamente, destruir la industria nacional.
Finalmente, de cara a un nuevo aniversario del 24 de marzo, el legislador destacó la importancia de mantener vivo el consenso del «Nunca Más», a pesar de la presencia de sectores negacionistas en el poder. Valoró positivamente que, recientemente en el Senado, 50 legisladores ratificaran la continuidad de los juicios de lesa humanidad, lo que para él representa un «acuerdo social que tenemos del nunca más a resolver problemas políticos mediante la violencia».
Justicia «llave en mano»
Sobre el cierre, De Pedro cargó contra la estructura del Poder Judicial, vinculando la reciente incorporación de funcionarios al Ejecutivo con una estrategia de impunidad. Según su visión, existe un sector de la justicia que funciona como una corporación mafiosa: «hicieron a un sector de justicia llave en mano», sentenció, sugiriendo que se designan ministros que ya traen soluciones corporativas para los problemas legales del presidente Javier Milei, lo que anula cualquier confianza en la imparcialidad de los procesos en curso.

