Internacional

Una ola de violencia en el norte de Brasil deja tres muertos y más de un centenar de detenidos

Hay confirmados más de 150 ataques en 37 ciudades del estado de Ceará, en el noreste del país, donde bandas criminales protestan por el endurecimiento del control en las prisiones.


Tres muertos y más de 150 ataques han sido confirmados en los últimos seis días en el estado brasileño de Ceará, en el noreste de Brasil, donde han sido desplegados 300 soldados para frenar los incidentes desatados por bandas criminales en protesta por el anuncio del endurecimiento del control en las cárceles.

Desde el miércoles pasado una ola de violencia que comenzó en la ciudad de Fortaleza, la capital, se ha desatado en 36 ciudades de Ceará. Los heridos son varios, pero por el momento no hay ninguno grave. 

El gobernador de Ceará, Camilo Santana, informó a través de su página de Facebook que 148 personas han sido detenidas. Aparentemente, las influyentes pandillas que se encuentran en el interior de las cárceles orquestaron desde allí los ataques en las calles.

Por su parte, el presidente del Consejo Penitenciario del estado de Ceará, Cláudio Justa, explicó que los ataques son una respuesta a las declaraciones del secretario de la Administración Penitenciaria (SAP), Mauro Alburquerque, sobre un mayor rigor en la fiscalización de los presidios. Alburquerque también habló de terminar con la división de las facciones en las unidades de los centros penitenciarios, donde los presos están en condiciones de hacinamiento. 

Prohibiciones 

De acuerdo con Albuquerque, el control de la entrada de los teléfonos móviles en las prisiones será una de las medidas que tomará. “Invertir en equipamiento que impida la entrada de objetos es un trabajo importante que vamos a perfeccionar”, afirmó. 

El pasado viernes, el ministro de Justicia, Sérgio Moro, autorizó el envío de agentes de la Fuerza Nacional durante un período de 30 días. Los policías comenzaron a patrullar el sábado por la noche, y desde entonces, el número de ataques se habría reducido. En los últimos días los atacantes incendiaron vehículos, gasolineras, agencias bancarias e instituciones públicas, entre otros objetivos. Al menos 200 autobuses circulan con policías militares para evitar nuevos ataques.

Estos ataques comenzaron tan solo un día después de que el presidente del Gobierno, Jair Bolsonaro, tomase posesión de su cargo el 1 de enero en Brasilia. 

Bolsonaro calificó la acción de Moro de “eficaz y rápida”, y dijo que, “a pesar de que el Gobierno de Ceará pertenece al PT (el izquierdista Partido de los Trabajadores), jamás abandonaremos al pueblo cearense en este momento de caos”.

Este fin de semana, el presidente también publicó un tuit con fotografías de los destrozos ocasionados por las bandas criminales.

Fuente: Actualidad.RT

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