El desfinanciamiento del deporte amateur: un cambio de paradigma hacia la exclusión
En una reciente entrevista concedida al programa «Caballero de Día» por la señal Somos Radio AM 530, el exsecretario de Deporte de la Nación, Claudio Morresi, analizó el severo impacto del ajuste fiscal en el sector, destacando que «en el área de deporte el recorte alcanza el 70% del presupuesto». Esta cifra, según el exfuncionario, no representa un simple ahorro administrativo, sino un cambio de paradigma en el acceso a la actividad física competitiva y recreativa.
La ideología detrás del ajuste
Morresi vinculó estas medidas con una visión de Estado que prioriza a los sectores de mayores ingresos por sobre la integración federal y social. Para el referente deportivo, la gestión actual busca consolidar «un país para pequeñas minorías sumamente poderosas desde lo económico», donde el mérito deportivo quede supeditado a la capacidad de pago de las familias. En este sentido, señaló que el retiro del Estado anula las posibilidades de aquellos talentos que provienen de contextos vulnerables, quienes requieren de programas públicos para alcanzar su potencial.
El análisis incluyó una analogía histórica con la autodenominada Revolución Libertadora, señalando que «esa comisión número 49 que se crea después del golpe del 55 le quita la posibilidad de seguir compitiendo a los campeones», sugiriendo que el desfinanciamiento actual actúa como una forma de proscripción social indirecta. Esta mirada crítica pone de relieve cómo el retiro del apoyo público afecta la proyección de atletas que, al igual que figuras históricas, podrían quedar fuera del sistema de competencia internacional.
La crisis en el tejido social: clubes de barrio
La situación de las instituciones de base fue otro de los ejes centrales de la charla, donde se describió la vulnerabilidad que atraviesan las entidades comunitarias frente al aumento de costos operativos. Morresi advirtió que «hoy tienen una doble tenaza desgraciadamente los clubes de barrio porque no solo con las tarifas, sino también por el poder adquisitivo de la gente», lo cual fuerza a muchos jóvenes a abandonar sus prácticas habituales debido a la imposibilidad de las familias para costear incluso cuotas sociales bajas.
Finalmente, se hizo mención a la necesidad de recuperar herramientas de financiamiento autónomas para el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) que fueron erosionadas en años recientes. Morresi recordó la efectividad de políticas previas como «la financiación del ente nacional de alto rendimiento deportivo que era con un pequeño impuesto que se le cobraba a las telefónicas», una medida que garantizaba previsibilidad para becas y viajes sin depender de la discrecionalidad del presupuesto central que hoy se encuentra bajo un drástico recorte.

