El Frente de Sindicatos Unidos convocó a una movilización frente al Congreso mientras la CGT llamó a un paro general sin marcha. El Gobierno advirtió que descontará el día a estatales que adhieran.
La decisión de la CGT de convocar a un paro general sin movilización generó una rápida reacción en distintos sectores sindicales. Varios gremios confirmaron que saldrán a la calle el jueves, cuando se trate el proyecto de reforma laboral en la Cámara de Diputados.
El Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) anunció una concentración en la Plaza del Congreso bajo la consigna “la reforma laboral la frenamos en las calles”. De este modo, tomó distancia de la conducción cegetista y ratificó su estrategia de protesta activa.
Convocatoria y diferencias internas
El FreSU está integrado por la UOM, Aceiteros, Pilotos, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y las dos CTA. Según informaron, el jueves 19 de febrero brindarán una conferencia de prensa en la Casa de las Madres de Plaza de Mayo a las 11 y luego iniciarán la concentración frente al Congreso, con réplicas en distintos puntos del país.
A través de un comunicado, llamaron “a la más amplia unidad de todos los sectores sindicales, sociales y productivos” para frenar el proyecto. En paralelo, la conducción de la CGT anunció que ofrecerá una conferencia para explicar las razones de su postura de paro sin movilización.
Advertencias del Gobierno y respuesta sindical
Como ocurrió en medidas de fuerza anteriores durante la gestión de Javier Milei, el Gobierno advirtió que descontará el día a los trabajadores estatales que adhieran al paro. Sin embargo, esta vez todos los gremios del transporte confirmaron su adhesión, por lo que no habrá servicio público y el traslado resultará prácticamente imposible.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, fue contundente. “Que se prepare Adorni y todo el Gabinete para llevarse en el bolsillo el saquito de té o el café instantáneo porque no van a tener quienes los atiendan el jueves”, afirmó. Además, sostuvo que el derecho a huelga está consagrado en la Constitución y aseguró que el paro en la administración pública “va a ser total en todo el país”.
Paro naval y críticas al proyecto
Por su parte, el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA) inició un paro de 48 horas desde la medianoche del miércoles. Su secretario general, Mariano Vilar, explicó que la medida responde a que el proyecto “pretende excluir al personal embarcado de la Ley de Contrato de Trabajo”.
Según detalló, la iniciativa ubicaría a los trabajadores bajo el Código de Comercio, dejándolos fuera de la protección laboral básica. Desde el gremio sostienen que la reforma constituye “un ajuste laboral que atenta contra principios protectores elementales” y podría generar impactos directos en la logística y el comercio exterior.
En ese contexto, Vilar remarcó que los conductores navales “somos trabajadores argentinos en Argentina, en tierra o en el mar, y debemos regirnos por los mismos derechos que el resto”. Asimismo, cuestionó que se intente excluirlos incluso del alcance de la justicia laboral.

