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Entregaron legajos reparados a estudiantes y docentes víctimas de terrorismo de Estado

La iniciativa busca incorporar “identidades reconstruidas, reconocerlas y recordarlas en las memorias institucionales”, describió la directora del Colegio Nacional sobre los 100 documentos, entre los que se encuentran los de los dos hijos de Hebe de Bonafini.

Autoridades del Colegio Nacional Rafael Hernández de La Plata realizaron este un acto de homenaje y entrega de legajos reparados de un total de 100 estudiantes, docentes y no docentes que fueron víctimas del terrorismo de Estado perpetrado por la última dictadura cívico-militar, entre ellos los de los dos hijos desaparecidos de la cofundadora de Madres de Plaza de Mayo, la fallecida Hebe de Bonafini.

El encuentro se llevó a cabo en el “Patio de la Democracia” de esa institución perteneciente a la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ubicada en Avenida 1 y 49 de la capital bonaerense, y recibieron los legajos los familiares y amigos de los estudiantes secuestrados, desaparecidos y asesinados.

Durante el acto, la directora del Colegio Nacional, Dominique Suffern Quirno, explicó que “la reparación de legajos de quienes fueron estudiantes, docentes y no docentes víctimas del terrorismo de Estado es una política que lleva adelante la Universidad desde el año 2015 para mantener viva la memoria”.

Entregaron legajos reparados a estudiantes y docentes víctimas de terrorismo de Estado. Foto: Eva Cabrera

Quirno destacó que la iniciativa “busca incorporar esas identidades reconstruidas de una generación diezmada, reconocerlas y recordarlas en las memorias institucionales” y describió que en el colegio desaparecieron el equivalente a “casi 4 divisiones completas”.

“Hoy hacemos viva la memoria entregando estos legajos reparados. El Colegio Nacional busca ofrecer una educación de calidad guiada por principios humanistas, con énfasis en el espíritu critico y capacidad de transformar la historia”, indicó y estimó que “la recuperación del pasado es indispensable en la construcción de una identidad individual y colectiva”.

Sostuvo que “hay acá un cruce de memoria e historia de las víctimas del terrorismo de Estado” y agregó que “el secuestro, la desaparición y el asesinato no pueden encontrarnos indiferentes”.

Entre los legajos reparados -que cuentan con un sello en el que se deja constancia de su condición de víctima del terrorismo de Estado- se encuentran el del militante radical, fundador de Franja Morada y abogado Sergio Karakachoff; el del estudiante de Arquitectura y militante del Partido Comunista Marxista Leninista Santiago Sánchez Viamonte; el de Rubén Leonardo Fossati, estudiante de Historia y militante en la Juventud Universitaria Peronista; y el de Rodolfo Axat, militante de Montoneros y trabajador del frigorífico Swift.

También, los de los hijos de Hebe de Bonafini -cofundadora de la asociación Madres de Plaza de Mayo-, Jorge y Raúl, que eran miembros del Partido Comunista Marxista Leninista. El primero era estudiante de Física en Ciencias Exactas y el segundo estudiaba Zoología en Ciencias Naturales.

A su turno, la secretaria de Derechos Humanos de la UNLP, Verónica Cruz, afirmó que actos como el de hoy permiten “resignificar en nuestra memoria institucional los atravesamientos de las desapariciones, los secuestros y los asesinatos, y su relación con el presente, en el que festejamos 40 años de democracia y comprendemos la importancia de defenderla”.

Puso de relieve la lucha de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, de los Hijos y los Nietos y advirtió que observa el presente “con preocupación” porque existe en el país “un proyecto político que reactualiza expresiones negacionistas y discursos de odio que ponen en jaque las políticas elementales y que nada tienen que ver con la libertad y la justicia social”.

“Es un proyecto deshumanizante que niega las luchas de nuestros pueblos. Frente a esta realidad, son necesarios encuentros como el de hoy para reafirmar que el ejercicio de la vida democrática no puede concebir la intolerancia, la desmemoria o la violencia para dirimir ideas”, prosiguió y pidió “fortalecer el camino que venimos construyendo hace décadas, desandando el horror y construyendo a la paz”.

La directora de Políticas de Memoria y Reparación, Guadalupe Godoy, dijo a Télam que “inicialmente, la reparación era porque en los legajos de las personas que trabajaban o estudiaban en la Universidad decía ‘abandono de servicio’ cuando, en verdad, perdieron esa condición al ser secuestrados y desparecidos o asesinados durante la dictadura”.

“Después, entendiendo que hablamos de un genocidio y que la víctima de lo que ocurrió es la sociedad que fue transformada de raíz, la reparación pasó a ser institucional”, manifestó la abogada y recalcó que “en cada uno de los legaos de todos aquellos que en algún momento pasaron por la universidad se deja constancia de si condición de víctima del terrorismo de Estado”.

Tras la ceremonia, el subsecretario de Derechos Humanos bonaerense, Matías Moreno, dijo a esta agencia “este acto se enmarca en las políticas reparatorias retomadas en 2004 por el expresidente Néstor Kirchner quien asumió la demandas de los organismos y las transformó en decisiones de Estado”.

“Ello se profundizó a lo largo del tiempo también a través de las universidades. La UNLP hace esta entrega en el marco de los 40 años de democracia. Un pueblo con memoria es democracia para siempre”, continuó y se mostró “orgulloso” por la profundización de las “políticas de memoria, verdad y justicia”.

Fuente: Télam 

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