Internacional

¿Cómo forjó su macabra reputación la División Galizien del veterano ovacionado en Canadá?

Desde su formación en 1943 y hasta su rendición ante las tropas británicas en 1945, los integrantes de esta unidad se encargaron principalmente de llevar a cabo operaciones punitivas contra la población civil.

La ovación en pie brindada al veterano nazi ucraniano Yaroslav Hunka en el Parlamento de Canadá en presencia del primer ministro, Justin Trudeau, y del presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, ha provocado un fuerte rechazo a nivel internacional, no solo en Rusia, sino también en Polonia y en muchas partes del mundo donde las comunidades judías han expresado su malestar por lo ocurrido.

Hunka, de 98 años, combatió durante la Segunda Guerra Mundial en las filas de la 14 división de Granaderos Waffen-SS o División Galizien. Integrada en su mayor parte por voluntarios ucranianos de la región occidental de Galitzia, esta unidad militar es conocida por sus crímenes de guerra cometidos junto con la Organización de Nacionalistas Ucranianos* (OUN) contra miles de polacos y judíos.

Miles de voluntarios

La División Galizien se formó en la primavera de 1943 a raíz de un llamamiento de los dirigentes hitlerianos a los residentes de Galitzia, que formaba parte de la Gobernación General que aglutinaba los territorios polacos ocupados por los alemanes, para que se unieran bajo la bandera de la nueva unidad para luchar contra las tropas soviéticas.

Se estima que en menos de dos meses unos 80.000 hombres, muchos de los cuales colaboraban ya con las fuerzas de ocupación en calidad de policías, mostraron su interés en inscribirse en la división. Según fuentes ucranianas, de todos ellos se alistaron 42.000 y 27.000 fueron llamados a filas, mientras que sólo alrededor de la mitad fueron aceptados.

Asimismo, solo varios miles recibieron instrucción tras obtener el permiso de los alemanes que encabezaban los destacamentos de la división. «Esta fue la mejor prueba de la relación entre la ‘nación de los señores’ y la ‘nación eslava inferior’, como consideraban a los ucranianos en Berlín», recoge el diario polaco Rzeczpospolita.

La división se componía de tres regimientos de infantería, uno de artillería y otro de reservas de instrucción; de tres batallones de fusileros, zapadores y reservas de campaña; de destacamentos de comunicaciones y de artillería antiaérea; así como de unidades auxiliares, incluido un hospital de campaña. En total, el personal de la unidad oscilaba entre 15.000 y 18.000 soldados.

En comentarios a RT en ruso, el historiador y escritor Konstantín Zaleskiy señala que la división se constituyó «accidentalmente», porque «inicialmente, los alemanes no planeaban crear unidades de las SS con personal eslavo». Finalmente, el jefe de las SS, Heinrich Himmler, dio luz verde a la formación de una división de este tipo con la condición de que el nombre no incluiría la palabra ‘Ucrania’, explica el experto.

Baja capacidad combativa

La unidad destacó por su bajo nivel de capacidad combativa, así como por falta de disciplina, hasta tal punto que el jefe de la División Galizien, Fritz Freitag, consideraba a los efectivos como «gentuza que deshonra al Ejército alemán», subraya el historiador. Debido a ello, a principios de 1944, los destacamentos de la división sólo participaban en operaciones punitivas contra la población civil de Polonia y los territorios que hoy día forman parte de Ucrania occidental.

Entre otras atrocidades de la División Galizien, destaca la quema en febrero de 1944 de la localidad polaca Huta Penyatskaya (actualmente en la provincia ucraniana de Lvov) durante la que fueron masacrados casi todos sus pobladores. Se estima que más de 850 polacos y judíos fueron asesinados, mientras que solo 160 personas sobrevivieron a la masacre, según datos del Instituto de la Memoria polaco. La matanza fue perpetrada por integrantes de División Galizien junto con colaboradores de la OUN, luego de que las fuerzas hitlerianas obtuvieran información de que un destacamento de partisanos estaba en el pueblo.

Esta y otras atrocidades elevan el número estimado de muertes a manos de los integrantes de la División Galizien en más de 120.000, estima Rzeczpospolita. Sin embargo, el número exacto de víctimas mortales aún está por esclarecer.

Final sin gloria

En verano de 1944 los altos mandos hitlerianos enviaron a las unidades de la Galizien al frente, concretamente a la zona de la ciudad de Brody. Sin embargo, los voluntarios nazis ucranianos no soportaron el embate del Ejército Rojo, que los rodeó. Solo unos 500 combatientes de la división lograron salir del cerco.

Tras esta derrota, la división fue recompuesta y enviada para reprimir una revuelta partisana en Eslovaquia y participar en las operaciones punitivas en el territorio de Yugoslavia. Ya en la primavera de 1945 los efectivos de la Galizien fueron redesplegados en Austria, donde los alemanes intentaron crear el llamado Ejército Nacional de Ucrania. «Fueron intentos inútiles ante una derrota inevitable», resumió el historiador Zaleskiy.

La historia de la División Galizien terminó a principios de mayo de 1945 con el suicidio de su comandante y la rendición a las tropas británicas en Austria. El Gobierno del Reino Unido decidió no entregar a los voluntarios nazis a la URSS, por lo que muchos, como Yaroslav Hunka, lograron escapar de la justicia.

Conmemoración en el presente

Pese a la desaparición de la unidad, la diáspora ucraniana en Canadá y en EE.UU. se esforzó en rehabilitar a sus efectivos. Estos intentos se intensificaron especialmente tras la disolución de la URSS y la aparición de Ucrania como Estado independiente en 1991.

Ese mismo año se instaló una placa de homenaje a los soldados de la división de las SS cerca de Brody, mientras que en 1994 se inauguró un cementerio militar conmemorativo en la localidad de Chervonoe (provincia de Lvov).

A lo largo de los últimos años en varias ciudades ucranianas, incluida Kiev, la capital, se han organizado marchas y mitines para honrar a la División Galizien. Uno de los últimos episodios tuvo lugar en diciembre de 2022, cuando la Corte Suprema de Ucrania dictaminó que la simbología de esta unidad de las SS no es nazi.

Estas y otras iniciativas, así como la renuencia de Kiev a reconocer su culpabilidad en la masacre de Volinia de 1943, en la que decenas de miles de polacos fueron asesinados a manos de nacionalistas ucranianos que colaboraban con los nazis, complican las relaciones de Ucrania con Polonia.

*organización que está prohibida en Rusia

Timur Medzhídov, RT

Fuente:  RT Actualidad

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