Cine & Espectáculo

Cine, memoria, justicia y derechos humanos

Con reflexiones sobre ciencia, verdad, memoria e identidad se llevaron a cabo las proyecciones y cine debate de “Maelström 2001”, “La verdad en la sangre” y “Argentina, 1985” en el marco del III Foro Mundial de Derechos Humanos.

El Programa Nacional de Ciencia y Justicia, la Dirección de Relaciones Institucionales y la Comisión de la Memoria del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el marco del III Foro de Derechos Humanos presentaron las producciones audiovisuales: “Maelström 2001”, “La verdad en la sangre” y “Argentina, 1985” con el objetivo de reflexionar sobre el aporte de la ciencia a la búsqueda de la verdad y entender el cine como instrumento de construcción de memoria y ventana para analizar la trascendencia de los derechos humanos.

Maelström 2001 largometraje de la productora CONICET Documental de la Dirección de Relaciones Institucionales en conjunto con el equipo técnico del Programa. El film plasma el proceso que realizó el investigador del CONICET, Rodolfo “Willy” Pregliasco, para reconstruir con imágenes de diversas fuentes las circunstancias en las que se produjeron cinco asesinatos y resultaron heridas varias personas durante la protesta social del 20 de diciembre de 2001 que tuvo lugar en la Ciudad de Buenos Aires y de qué manera se realizaron aportes a la justicia.

Al respecto, Pregliasco reflexionó sobre la proyección en el marco del FMDH. “Dentro del ambiente científico muchas veces hemos hablado sobre la necesidad de hacer una ciencia que articule con la sociedad. Considero que eso tiene un inconveniente de base ya que implica pensar al científico por fuera de la sociedad cuando en realidad somos parte de ella. En la medida que tengamos una ciencia que participa de una comunidad, de un pueblo que construye memoria, investiga la verdad y reclama justicia, tiene sentido la actividad que hacemos las y los científicos integrada a los reclamos de nuestro pueblo y, en este caso, a los temas que se están discutiendo en el Foro esta semana”.

La verdad en la sangre es un documental coproducido por CONICET Documental y TECtv trata del hallazgo científico del índice de abuelidad, clave para el reconocimiento de hijas e hijos de desaparecidas y desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar. Este hito clave, impulsado por las Abuelas de Plaza de Mayo ante la necesidad de recuperar a sus nietas y nietos y dio paso a la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) como la primera institución del mundo para la realización de este tipo específico de análisis de filiación.

En el diálogo liderado por el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Daniel Filmus y la directora de BNDG, Mariana Herrera Piñero se reflexionó sobre la importancia de la actividad científica al servicio de la sociedad destacando la labor de los genetistas y antropólogos involucrados en el proceso de identificación.

Filmus expresó: “Quiero rescatar el trabajo de las Abuelas. Tuvo dos momentos donde las Abuelas fueron centrales con las Madres, el primero fue enfrentar la dictadura y la represión donde la sociedad le daba la espalda, y otra, durante la democracia donde se votó las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, y también aceptó el indulto” y siguió “el sentido de no encontrar la verdad es que vuelvan a interrumpir el orden democrático. Hoy estamos tranquilos y es un derecho conquistado por las Abuelas. También, es el derecho a la identidad como país que puede estar orgulloso. La experiencia de las Abuelas ha sido trasladada a muchos países” y recordó cuando era miembro del Comité Ejecutivo de la UNESCO cuando postuló a las Abuelas de Plaza de Mayo con el Premio de Fomento de la Paz como ejemplo de derechos humanos. “Las Abuelas lograron incorporar un derecho a la legislación internacional, el Derecho a la Identidad”, señaló.

Por su parte, la directora del BNDG, se refirió al avance tecnológico y de automatización que ha tenido en Banco durante 35 años. “Hemos estado trabajando en el desarrollo de tecnologías, conjuntamente con científicos/as e investigadores/as internacionales, que permiten hacer comparaciones masivas dejando atrás la comparación uno a uno. De esta manera, nos hemos hecho muchas preguntas matemáticas y científicas para poder seguir avanzando en el ‘índice de abuelidad’ y también en poder completar los grupos familiares, entonces junto con el equipo de bioinformáticos/as y el trabajo de antropólogos/as forenses mejoramos la capacidad estadística. Nuestro desafío continúa, estamos acompañados y apoyados por el del MINCyT para mejorar las tecnologías que nos permitan continuar en esta tarea”.

Finalmente, Mariana Herrera reflexionó sobre la importancia del derecho a la identidad, “Un batacazo de las Abuelas, pero hay una realidad muy difícil en gran parte de los países de la región que tiene que ver con migraciones, separaciones familiares, desplazamientos debido a hambrunas, guerras, entre otros. Tener derecho a la identidad debe ser atendido por todos los organismos que desde el estado construyan proyectos y políticas comunes para la identificación.

De la actividad, organizada por el BNDG, participaron: el médico genetista y uno de los creadores del ‘Índice de abuelidad’, Victor Penchaszadeh, la Abuela de Plaza de Mayo, Buscarita Roa, el antropólogo, del Equipo Argentino de Antropología Forense, Carlos Somigliana, la directora del documental, Magdalena Cernadas e integrantes de Casa por la identidad – Abuelas de Plaza de Mayo.

Argentina, 1985 es un film del director Santiago Mitre y se centra en la historia real de los fiscales Julio César Strassera y Luis Moreno Ocampo quienes, a mediados de la década de los ´80, fueron los encargados de investigar y llevar a juicio a los principales responsables del autoproclamado Proceso de Reorganización Nacional.

En el debate luego de la proyección con el ex vicepresidente del CONICET, Miguel Laborde y la investigadora del CONICET y coordinadora del proyecto y del eje Memoria, verdad y justicia de la Red de Investigaciones en DDHH del Consejo, María José Sarrabayrouse Oliveir, se abordó desde las experiencias y recuerdos personales que tienen de los hechos presentados en la película y la importancia actual para las para que las nuevas generaciones puedan entender la relevancia y claridad de lo sucedido.

También se resaltó el papel del poder judicial en la época, las herramientas de denuncia durante y después de la dictadura. La creación de la CONADEP como puntapié inicial para crear la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD). En este marco, Miguel Laborde sostuvo, “desde el panorama de Derecho Humanos y como detenido-desaparecido el juicio a la Juntas Militares fue un hito, algo necesario pero no suficiente. Se juzgó a la cúpula, pero hay muchos más implicados, que no tuvieron penalización. Esto para mí, por más alegato, no llega a ser justicia”.

El espacio de diálogo fue moderado por el coordinador de la Comisión de la Memoria del CONICET, Santiago Garaño.

Fuente: CONICET

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